sábado, febrero 24, 2018

Y Fellini soñó con Picasso

Y Fellini soñó con Picasso | Periodistas en Español



Federico Fellini fue escribiendo durante treinta años un Libro de los sueños a sugerencia de su psicoanalista Ernst Bernhardt. De ahí salieron dos gruesos volúmenes que contenían un respetable repertorio de imágenes que fueron el germen de muchos personajes de sus películas. Una terapia muy productiva, solo al alcance de mentes muy creativas como la del cineasta italiano.
Y entre esos sueños estaban cuatro que tuvo con Picasso, en 1962, 1967, 1968 y 1980. En el primero Fellini y su esposa Giulietta Masina se reunían con la familia Picasso en la cocina de su casa, donde como amigos de toda la vida charlaban durante toda la noche. En los sueños de 1967 y 1980 sigue viendo a Picasso como amigo y maestro, que le muestra gran cariño, como un hermano mayor, un padre artístico, como colega a su altura, de la misma familia. En el sueño de 1968 recibe una falsa noticia, la muerte de Picasso.
Fellini Cartel exposición
El pasado 13 de febrero, el Museo Picasso de Málaga (MPM) estrenó una muestra que documenta  las sensibilidades de estos dos genios del siglo XX con dibujos, películas, fotografías y otros documentos por parte del director y con pinturas, esculturas, dibujos y obra gráfica de Picasso. Ambos artistas invitan a reflexionar sobre dilemas   referentes a temas como la sexualidad, la exaltación de la vida, su exuberancia y sus metamorfosis de forma muy singular.
Audrey Norcia, historiadora de arte y comisaria de la exposición, opina sobre los elementos oníricos y visionarios presentes en la obra expuesta y cómo estos proponen siempre un diálogo en torno al amor a la vida desde la perspectiva de los sueños.

Fellini

El mundo de Federico Fellini inicia su expresión en el Museo Picasso Málaga
con  ese Libro de los sueños. Continúa por la Vía Margutta, la pequeña calle en el centro de Roma que a partir de la película de los años cincuenta Vacaciones en Roma se convirtió en lugar de residencia de famosos, los Fellini/Masina, Anna Magnani, Giorgio de Chirico, el propio Picasso durante alguna estancia en Roma. Ambos, Fellini y Picasso establecen contacto en algún momento de sus vidas con la antigüedad clásica que se encuentra en ese enclave, a través de vestigios griegos y romanos con imágenes de personajes mitológicos.
Dibujo del primer sueño de Fellini con Picaso
Dibujo del primer sueño de Fellini con Picasso. Museo del Comune di Rimini
Sin duda, la característica predominante en la muestra es la poderosa presencia de las mujeres en la obra de ambos creadores. Insertas en una especie de espacio onírico, ellas aparecen como figuras divinas, terribles o sublimes, delicadamente sensuales o intensamente carnales, temperamentales o serenas.
No podía faltar el circo. Tanto para Fellini como para Picasso el mundo del circo es un espacio de inspiración e interacción popular, así como un universo irreverente, en el que acróbatas, arlequines  y polichinelas personifican la sorpresa, el humor, la mentira y la transformación.
Para Fellini el cine es un aliado de la pintura, ya que tanto uno como otra no pueden existir sin la luz: Para mí el cine es imagen y la luz es su factor fundamental. Lo he dicho muchas veces: en el cine la luz es ideología, sentimiento, color, tono, profundidad, atmósfera, narración. Durante toda su vida, Fellini hizo la crónica del mundo que le rodeaba con dibujos grotescos, a los que añadía algún comentario. Pero el cine acabó siendo su medio de expresión artística durante cuatro décadas, desde 1950 hasta 1990. Recibió premios internacionales, Óscar por La StradaLas noches de CabiriaAmarcord y Ocho y medio. Con esta última comienza la segunda etapa del cine felliniano, plena de fantasía y humor con toques surrealistas.  Palma de Oro en el Festival de Cannes por La dolce vita, (1960) que marcó el comienzo de su colaboración con Marcello Mastroianni.  Giulietta de los espíritus (1965) creará polémica, por lo que entonces se consideraba erotismo impúdico, para él una crítica satírica de la sociedad italiana.  En los 70 y 80, películas como Romala ciudad de las mujeres o Y la nave va,  marcan  un universo muy personal con un estilo extremadamente libre. En 1993, poco antes de su muerte, recibió su quinto Oscar al conjunto de su carrera. Fellini asociaba las imágenes de su cine a la pintura y ciertamente en no pocas de sus películas hay episodios calificables de pictóricos.

Picasso

El cine formó parte de la vida de Picasso, y parece indiscutible que influyó en su pintura. París es la ciudad en donde nació la experiencia del cine y no hay duda de que éste cambió el rumbo del arte y el de la historia. A partir de 1909 Picasso frecuentó las salas de cine. Sin duda,  la descomposición del movimiento, los efectos de velocidad y la distorsión de las imágenes en pantalla coincidieron con las preocupaciones plásticas cubistas del artista en ese periodo.
Mujer de pie con una mano en la cadera 1908. Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte.
Mujer de pie con una mano en la cadera 1908. Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte.
En los años cincuenta Picasso participa de la experiencia  del cine, dirigiendo junto a Frédéric Rossif la película La mort de Charlotte Corday, en la que utilizó cerámicas, esculturas y dibujos sobre los propios actores. La película nunca llegó a comercializarse aunque sí fue exhibida en el Festival de Antibes. En 1951, Robert Picault filmó La corrida de Picasso, para la que el maestro creó una escenografía en cartón de una plaza de toros con sus personajes. Picasso también acudió al Festival de Cine de Cannes en el año 1955, donde Luciano Emmer presentó Picasso. Un año más tarde, también en Cannes, H.G. Clouzotrecibió el premio especial del jurado por Le Mystère Picasso, la película que puso al alcance de los espectadores la posibilidad de contemplar la técnica y el modo de trabajar del artista. Rodada en el estudio del pintor malagueño mediante novedosas técnicas cinematográficas, muestra pincelada a pincelada el nacimiento de una obra de arte. Picasso también asistió al festival cuando Fellini presentó su película Las noches de Cabiria (1957), por la que Giulietta Masina recibió el premio a la mejor actriz. De nuevo coinciden en Cannes en 1961.
Toda esta documentación puede verse en las distintas secciones de la muestra, presentada en forma de diálogo entre ambos genios, poniendo de relieve las afinidades y coincidencias entre sus intereses artísticos, en el museo malagueño hasta el próximo 13 de mayo.
Entre los museos a instituciones prestadores de obra para Y Fellini soñó con Picasso, están la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte; Museo Picasso de Barcelona, Museo Picasso de Antibes, la Cinemateca Francesa – Museo del Cine de París, Comune di Rimini y varias colecciones privadas.
Ficha de la exposición:
  • Museo Picasso, Málaga.
  • Del 13 de febrero al 13 de mayo 2018 (13:05:2018)
  • Comisaria Audrey Norcia, historiadora de arte.
  • Coproduce la Cinemateca Francesa.
  • Colaboran Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso, Festival de Málaga y Comune di Rímini.


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miércoles, febrero 21, 2018

Pessoa y las vanguardias

Pessoa y las vanguardias | Periodistas en Español








El museo Reina Sofía trae a Madrid una gran representación de los artistas de las vanguardias creadas por Pessoa

Retrato de Fernando PessoaEn los primeros años del siglo XX las vanguardias artísticas tuvieron en Portugal una importante presencia a través de una serie de creadores irrepetibles cuyo objetivo primordial era el de apartarse del mimetismo de las corrientes predominantes en Europa para crear una senda propia.
Nombres como los de José Almada NegreirosAmadeo de Souza-Cardoso Eduardo Viana crearon una serie de obras que tenían como señas de identidad el gusto por lo popular y la exaltación de la idiosincrasia portuguesa. A ellos se unió el matrimonio formado por Sonia y Robert Delaunay, quienes se establecieron en el norte de Portugal en 1915 huyendo de la Gran Guerra y difundieron entre aquellos artistas las ideas del orfismo, una variante del cubismo que los Delaunay habían desarrollado en París.
Fernando Pessoa no escribió apenas sobre arte y temas visuales pero coincidió con los artistas que escribían sobre su trabajo en las mismas revistas en las que todos ellos colaboraban. El escritor creó sus propias corrientes dentro de la teoría poética, corrientes a las que bautizó con los nombres de PaulismoInterseccionismo y Sensacionismo. Estos tres ismos son los que vertebran el recorrido de la exposición que se puede ver estos días en el museo Reina Sofía de Madrid (hasta el 07:05:2018) con el título “Pessoa. Todo arte es una forma de literatura”. En esta exposición la obra literaria de Pessoa es el eje sobre el que giran los movimientos y los artistas de aquellos años.
La muestra está dedicada a los artistas de la vanguardia portuguesa pero también a las revistas en las que todos ellos publicaban sus escritos junto a los de Pessoa: “Orfeu”, “A Águia”, “K4 O Quadrado Azul” o “Portugal Futurista” acogieron las ideas de las vanguardias portuguesas que hacían llegar a la intelectualidad a través de sus páginas.
JOSE DE ALMADA Retrato de Pessoa

Recorrido temático

Como imagen identificativa, la muestra arranca con una serie de grandes fotografías de Fernando Pessoa, de autor desconocido, y con el retrato que del escritor portugués hizo el pintor Almada Negreiros en 1964. Esta sala está dedicada a la obra teórica de Pessoa y a sus heterónimos (Alberto CaeiroRicardo ReisÁlvaro de CamposBernardo Soares…), que simbolizan la ambigüedad y la visión poliédrica en la que coincidieron movimientos estéticos e intelectuales dispares. La diversidad de los heterónimos de Pessoa hay que interpretarla como una búsqueda de la identidad del hombre moderno afectado de una grave desorientación existencial tras la Primera Guerra Mundial. Por eso a continuación se exponen obras que muestran los desastres de la aquella guerra relacionados con la participación de Portugal en la contienda. Pinturas de Cristiano Cruz y caricaturas de la época pintadas por Américo Amarelhe, Amadeo de Souza-Cardoso o Almada Negreiros.
Hay otro espacio dedicado al Paulismo, esa corriente que recoge los postulados estéticos del Pessoa vanguardista, que el escritor publicó en la efímera revista “Orpheu” (dos números) que fundó con el poeta Mário de Sá-Carneiro. En otra revista, “A Renascença” (un solo número), publicó Pessoa el poema “Pauis”, que dio nombre al Paulismo, un estilo pesimista que hereda del decadentismo algunos de sus postulados. En esta sala destaca el tríptico de António Carneiro “La vida: Esperanza, Amor, Nostalgia”, pintado entre 1899 y 1901. Y los cuadros de Amadeo de Souza-Cardoso y Guilherme de Santa Rita(firmaba como Santa Rita Pintor), un artista que murió de tuberculosis a los 28 años y del que se conservan únicamente dos obras, las dos en esta exposición, una de las cuales “Orfeo en los infiernos” sale por primera vez de Portugal.
ANTONIO CARNEIRO La vida
Otro de los ismos de Pessoa, el Interseccionismo, se identifica en cierto modo con el futurismo. Pessoa quería representar a través de esta corriente la simultaneidad mental de las imágenes subjetiva y objetiva, lo físico y lo síquico. Obras de Santa Rita, quien era miembro del Comité Futurista de Lisboa y fundador de la revista “Portugal Futurista” en 1917, y de Eduardo Viana y Amadeo de Souza representan aquí esta corriente pessoana.
La otra corriente creada por Pessoa, el Sensacionismo, basada en su afirmación de que “la base de todo arte es la sensación”, perseguía la convergencia de todas las sensaciones del ser humano, por muy distanciadas que estuviesen. Aquí está representada por obras de Eduardo Viana, Almada Negreiros y Amadeo de Souza-Cardoso, y de los pintores Sonia y Robert Delaunay, de quienes se pueden ver una docena de obras.
JOSE DE ALMADA Autorretrato en grupo
Portugal Futurista cartelHay aquí un espacio dedicado al teatro, promovido en Portugal por los Ballets rusos que recorrieron el país en 1917 y 1918. Representa la confluencia entre las artes escénicas y las artes plásticas. Y hay una relación con España, porque Almada Negreiros diseñó la decoración del Teatro San Carlos de Madrid y colaboró con el compositor Salvador Bacarisse y con el poeta Manuel Abril. Y diseñó para Gómez de la Serna los decorados de la obra ultraísta “Los medios seres”.
La exposición se cierra con los autores del periodo conocido como la Segunda  Modernidad Portuguesa cuyo ideario fue divulgado por la “Revista Portuguesa” y “Presença”. Fue una corriente frustrada por la muerte prematura de sus tres grandes representantes: Mário de Sá-Carneiro, Amadeo de Souza-Cardoso y Santa Rita Pintor. La llegada al poder de Oliveira Salazar y la implantación de una dictadura militar interrumpió la evolución de las vanguardias del arte portugués, exceptuando una pequeña corriente expresionista surgida a finales de los años 20 con artistas como Mario EloyJúlio dos Reis Pereira y Sara Affonso, cuyas obras se pueden ver también en esta exposición y  que tenían como órgano de difusión la revista “presença”.

jueves, febrero 08, 2018

Pinho Valeiras

Pinho Valeiras





Pinho Valeiras





"... o caso que es un pintor tabernario, más afeicionado ó viño que como belas artes, más que nada socialmente, e eu ... pois ... escollin o de seren pintor, por aquilo de non ter que madrugar dempoise de vivila noite. 



No sexades moi críticos co farsante " 



Pinho Valeiras (1999)

lunes, febrero 05, 2018

AFROFUTURISMO. ARTE Y TECNOLOGÍA EN ÁFRICA HOY | Artishock Revista

AFROFUTURISMO. ARTE Y TECNOLOGÍA EN ÁFRICA HOY | Artishock Revista






La exposición Afro-Tech and the Future of Re-Invention (Afro-Tech y el futuro de la reinvención), curada por Inke Arns y Fabián Saavedra-Lara, indaga sobre el Afrofuturismo como estética cultural que combina elementos de ciencia ficción, ficción histórica, fantasía y realismo mágico con cosmogonías no occidentales, a través de 20 propuestas artísticas internacionales y 12 proyectos tecnológicos de varios países de África.
Presentada hasta el 22 de abril por el Hartware MedienKunstVerein (HMKV), en Dortmund, Alemania, la exposición se caracteriza por poner en diálogo una serie de narrativas especulativas del mundo del arte inspiradas en el Afrofuturismo con soluciones e imaginaciones tecnológicas alternativas reales, desarrolladas y en uso recientemente en África. Esta contraposición genera un doble cambio de perspectiva: mientras que las obras expuestas proyectan visiones de ciencia ficción decididamente africanas y diaspóricas, los dispositivos que las canalizan aparecen como evidencias de un desarrollo tecnológico que ya está en marcha. La exposición presenta, entonces, a África como un continente de innovación tecnológica.
El punto de partida de este proyecto fue un viaje de investigación realizado por Inke Arns por varios países de África en 2014, en el que descubrió los nuevos dispositivos tecnológicos, aplicaciones, soluciones de software y productos digitales que se han venido desarrollando desde hace algunos años en ese continente, en el contexto de una creciente digitalización y creación de redes.
Muchos de estos inventos tienen como objetivo ayudar a los usuarios a enfrentar problemas de la vida cotidiana, como el acceso a una infraestructura adecuada. Por lo general, estos inventos funcionan en concordancia con los principios de accesibilidad general y open source (código abierto), lo que permite cambios en su diseño, reutilización y desarrollo continuo. Estos inventos representan, por tanto, todo un proyecto alternativo a los monocultivos tecnológicos del “norte global” que predominan en África.
Los 32 artistas y proyectos tecnológicos participantes proceden de Egipto, Angola, Australia, Alemania, Benín, Francia, Ghana, el Reino Unido, Italia, Camerún, Canadá, Kenia, los Países Bajos, Nigeria, Portugal, Ruanda, Sierra Leona, España, Senegal, Sudáfrica, Uganda, Estados Unidos y el planeta Saturno.
Vista de la exposición "Afro-Tech and the Future of Re-Invention (Afro-Tech y el futuro de la reinvención)", en el HMKV, Dortmunder, Alemania, 2017-2018. Foto: Hannes Woidich
"Astro Black", de Soda_Jerk. Vista de la exposición "Afro-Tech and the Future of Re-Invention (Afro-Tech y el futuro de la reinvención)", en el HMKV, Dortmunder, Alemania, 2017-2018. Foto: Hannes Woidich
PUNTOS DE REFERENCIA
Uno de los representantes más importantes y conocidos del afrofuturismo es el músico de jazz vanguardista Herman Blount (1914-1993), que se reinventó a sí mismo como la figura artística Sun Ra, del planeta Saturno. Todo su trabajo musical está impregnado de una variedad de narraciones futuras sobre el espacio exterior y los viajes interestelares desde una perspectiva afroamericana. Para Sun Ra, el espacio exterior es un idilio en el que se puede superar el racismo y la discriminación, y donde todas las personas pueden encontrar espacio para su propia narrativa, y así empoderarse y ser libres. Para Sun Ra, el futuro no es posible sin considerar el pasado, por lo que su concepto afrofuturista se expresa en numerosas referencias al reino de los faraones en el antiguo Egipto como símbolo de la hegemonía cultural del continente africano perdida a través del colonialismo y la diáspora. Estas referencias se encuentran, por ejemplo, en su seudónimo (Ra es el dios del sol egipcio) y en muchas de sus vestimentas y decoraciones escénicas. En el Afrofuturismo de Sun Ra, el futuro no es lineal (como en la ciencia ficción occidental), sino circular.
Otro referente en la muestra es Drexciya, dúo de techno de Detroit (Estados Unidos) que desarrolló mundos imaginarios inspirados en el Afrofuturismo en muchos de sus álbumes conceptuales. En sus lanzamientos, Drexciya es también el nombre de una ciudad legendaria bajo el mar. Esta “Atlántida Afrofuturista” está poblada por descendientes de mujeres embarazadas que fueron tomadas como esclavas de varios países de África y arrojadas por la borda y asesinadas durante el cruce del Atlántico. Según la leyenda, sus hijos por nacer sobrevivieron en el útero, desarrollaron la capacidad de respirar y vivir bajo el agua, y fundaron una civilización submarina desconocida que estaba en posesión de tecnologías utópicas.
Además de Sun Ra y Drexciya, otros referentes de esta muestra son artistas que desde mediados del siglo XX han profundizado en los conceptos y la estética afrofuturista de la cultura popular. Las ideas y prácticas performáticas de Sun Ra, por ejemplo, influyeron en una gran cantidad de artistas del techno y en la actual música electrónica (por ejemplo, Flying Lotus), en el hip-hop y en el R&B contemporáneo (Missy Elliott y Janelle Monáe). También hay proyectos autónomos comparables en otras partes del mundo que se ocupan de las visiones de la diáspora del futuro desde la perspectiva de las comunidades negras, y que, gracias al uso y la adopción de nuevas tecnologías de producción pueden crear pistas musicales futuristas (por ejemplo, el dub de Lee “Scratch” Perry, en Jamaica).
"The Afronauts“, de Cristina de Middel, 2012. Cortesía de la artista. Vista de la exposición "Afro-Tech and the Future of Re-Invention (Afro-Tech y el futuro de la reinvención)", en el HMKV, Dortmunder, Alemania, 2017-2018. Foto: Hannes Woidich
"Icarus 13“, de Kiluanji Kia Henda, 2008, fotografía y escultura. Cortesía del artista y Galleria Fonti, Nápoles. Vista de la exposición "Afro-Tech and the Future of Re-Invention (Afro-Tech y el futuro de la reinvención)", en el HMKV, Dortmunder, Alemania, 2017-2018. Foto: Hannes Woidich
"Lettres du Voyant“, de Louis Henderson, 2013. Cortesía del artista y Le Fresnoy - studio national des arts contemporains. Vista de la exposición "Afro-Tech and the Future of Re-Invention (Afro-Tech y el futuro de la reinvención)", en el HMKV, Dortmunder, Alemania, 2017-2018. Foto: Hannes Woidich
EL ESPACIO EXTERIOR, EL MAR Y LA TECNOLOGÍA
El corto documental y experimental de John AkomfrahThe Last Angel of History (El último ángel de la historia), examina las relaciones entre la cultura panafricana, la ciencia ficción, los viajes intergalácticos y el rápido desarrollo de la tecnología informática. El cortometraje Afronauts, de la directora ghanesa Frances Bodomo muestra la historia real de un programa espacial planeado en Zambia en la década de 1960, una época en la que las utopías políticas se encontraron con el progreso tecnológico. Similarmente, en The Afronauts, la fotoperiodista española Cristina de Middel reconstruye la historia de este programa espacial de Zambia con medios artísticos. En el proceso, combina sus propias imágenes, creadas 50 años después, con copias de documentos históricos y reproducciones de fotografías históricas.
Las fotografías de Kiluanji Kia Henda muestran arquitecturas futuristas en Luanda, la ciudad capital de Angola. En su trabajo Icarus 13, el artista reinterpreta estas construcciones poscoloniales como “pruebas” del primer viaje africano al sol. Sun Ra Repatriation Project, de Kapwani Kiwanga, tiene el objetivo de devolver a Sun Ra a su verdadero planeta de origen: Saturno.
Tomando el trabajo del músico de jazz cósmico Ra como punto de partida, la narrativa especulativa de Soda_Jerk examina la conexión entre la ciencia ficción y la política social en la cultura musical negro-atlántica. En la exposición, Astro Black se presenta como una instalación de video de dos canales con cuatro episodios alternando entre las dos pantallas. La serie de cómics de Sherif Adel imagina a Egipto en el año 3104 como un país en el que nada ha cambiado en comparación con el presente: todavía hay corrupción, un tráfico caótico e indiferencia política. ¿Qué pudo haber movido a los extraterrestres a aterrizar allí?
El grupo de artistas británicos The Otolith Group retoma el mito de Drexciya en su ensayo cinematográfico Hydra Decapita para pensar en la conexión entre la globalización, el cambio climático y el sistema financiero. La artista sudafricana Tabita Rezaire trata el mar como un depósito de dolor, historias y recuerdos perdidos en la era del colonialismo en Deep Down Tidal. El cineasta Simon Rittmeier, en su película Drexciya, utiliza los métodos de la ciencia ficción para contar las imágenes que circulan hoy en los medios y hablar sobre la crisis de los refugiados. El legendario dúo techno Drexciya, en tanto, presenta una selección representativa de sus vinilos de 12 pulgadas, EPs y álbumes, así como reproducciones de audio.
Naked Reality es una película de ciencia ficción Afrofuturista situada 150 años en el futuro. Las ciudades de África han crecido juntas para formar una gigantesca metrópolis distópica en la película del cineasta camerunés Jean-Pierre Bekolo. La protagonista Wanita sale de la casa una mañana, sin saber que su primera oración a los antepasados ​​ha iniciado su viaje a DIMSI, un mundo que no se puede ver.
Para su obra KempinskiNeïl Beloufa pidió a varios entrevistados en diferentes ciudades que imaginen un futuro, del cual hablan en tiempo presente. Sus historias y fantasías esperanzadoras, poéticas y espirituales se han compilado en un video que combina la realidad y la ciencia ficción, la etnología y la crítica, y que socava inteligentemente nuestras exóticas expectativas y desgastados estereotipos de África.
Lettres du Voyant (Cartas del Vidente), de Louis Hendersons, es un ensayo cinematográfico que utiliza métodos documentales para hablar del espiritismo y la tecnología en la Ghana actual. La narración de la película gira en torno a una práctica misteriosa conocida como “Sakawa” –Internet Scam, o correos masivos fraudulentos-, pero enriquecida con magia vudú.
El artista y “Rasta Coder” italiano Jaromil (Denis Roio) ha diseñado y programado un sistema operativo basado en la filosofía rastafari para su obra Dyne: bolic / Rastasoft. Como programador, Jaromil usa software libre como una cuestión de principios, y como artista diseña proyectos cuyo tema central es el intercambio de recursos y el acceso a la tecnología.
El film de Wanuri KahiuPumzi, “la primera película de ciencia ficción de Kenia” (según Wired), tiene lugar en un África futurista, 35 años después de la Tercera Guerra Mundial, en la “Guerra del Agua”. En un mundo post-apocalíptico, toda la vida en la Tierra se ha desvanecido y la humanidad se ha retirado debajo de su superficie. El agua se ha convertido en el recurso más importante.
El dibujo de gran formato titulado Ebola Virus Missile Industry (La industria de misiles del virus del Ébola), de Abu Bakarr Mansaray, permite echar un vistazo a una fábrica de armas ilegales. En esta fábrica, que se encuentra en un lugar desconocido, se construyen espantosos misiles de larga distancia que pueden transportar el patógeno del Ébola a distantes partes del planeta.
Por su parte, el fotógrafo belga-beninés Fabrice Monteiro comenta sobre la destrucción del medio ambiente en varias regiones de África en su obra fotográfica The Prophecy. En sus imágenes, incorpora a paisajes apocalípticos entidades fantásticas que ha creado junto con el diseñador Doulcy, de Dakar. Por último, el cortometraje animado de Wangechi MutuThe End of Eating Everything, trata sobre el consumo, la codicia y la pérdida de control, factores que son de importancia central para las formas capitalistas de existencia en el siglo XXI.
"The Prophecy“, de Fabrice Monteiro, 2013- 2014. Cortesía del artista. Vista de la exposición "Afro-Tech and the Future of Re-Invention (Afro-Tech y el futuro de la reinvención)", en el HMKV, Dortmunder, Alemania, 2017-2018. Foto: Hannes Woidich
"The Prophecy“, de Fabrice Monteiro, 2013- 2014. Cortesía del artista. Vista de la exposición "Afro-Tech and the Future of Re-Invention (Afro-Tech y el futuro de la reinvención)", en el HMKV, Dortmunder, Alemania, 2017-2018. Foto: Hannes Woidich
AFRO-TECH
Los doce proyectos tecnológicos seleccionados para esta exposición cubren una variedad de áreas. BRCK (Kenia) es un servidor de Internet que garantiza el acceso a la red incluso sin un suministro de energía estable. M- PESA (Kenia) es un método de pago que funciona a través del teléfono móvil y para el cual no se requiere una cuenta bancaria. Uko Wapi (¿Dónde estás?), de Alemania, es una aplicación innovadora que de manera confiable encuentra ubicaciones en áreas sin un sistema de direcciones existente.
Otras áreas de investigación y desarrollo tecnológico en África son la salud y la medicina. Robohand(Sudáfrica) proporciona prótesis (dedos, manos, piernas) que uno mismo puede imprimir con una impresora 3D a una fracción del precio de las prótesis médicas convencionales. GiftedMom (Camerún) es una aplicación que brinda a las madres embarazadas información útil y contribuye a la educación sexual. Chowberry (Nigeria) combate el hambre mediante el uso innovador de las fechas de vencimiento de los productos alimenticios.
CardioPad (Camerún) ayuda con diagnósticos médicos en áreas con poca población y crea una conexión directa con especialistas médicos. Kayoola Solar Bus (Uganda) y Shiriki Hub (Ruanda) están comprometidos con el uso sostenible de la energía solar. CladLight (Kenia), por otro lado, es un chaleco auto luminoso que sirve para promover la seguridad vial para motociclistas, mientras que Educade(Sudáfrica) se dedica a la educación escolar mediante la reutilización de consolas viejas convertidas.
Desarrollo tecnológico "Robohand" (Sudáfrica). Vista de la exposición "Afro-Tech and the Future of Re-Invention (Afro-Tech y el futuro de la reinvención)", en el HMKV, Dortmunder, Alemania, 2017-2018. Foto: Hannes Woidich

lunes, enero 29, 2018

20.000 días en la tierra

20.000 días en la tierra | Sinopsis, crítica, tráiler, análisis | El Espectador Imaginario



20.000 días en la tierra

Otros títulos: El nacimiento de música.




Técnicamente, 20.000 días en la Tierra es un documental sobre el músico e icono cultural internacional Nick Cave. Sin embargo, según los directores “no es un rockumentarycualquiera (…) un retrato solemne y respetuoso de un músico reconocido”, ya que va mucho más allá del género tal y como lo conocemos, no se trata de la vida personal cotidiana de Cave, más bien es una mirada penetrante a lo que indudablemente forma la base de ser un músico auténtico, como Nick Cave. Es decir, analiza el proceso artístico/creativo, tal vez todavía más íntimo que la vida diaria. Este enfoque de la película la destaca y la hace verdaderamente excepcional. Cabe señalar que para apreciar el valor artístico del proyecto no es obligatorio ser un fan actual o antiguo de Nick Cave o de Bad Seeds. Quizás, el impacto que causa en una persona que desconoce el trabajo del Cave sea todavía más profundo.  20.000 días en la Tierra examina lo que nos hace ser lo que somos y celebra el poder transformador del espíritu creativo. Hasta la fecha, el filme ha obtenido los premios a la Mejor Dirección y Mejor Montaje en el Festival de Sundance 2014 y el Premio Fipresci en el Festival International Estambul, al igual que ha participado en varios festivales, incluso en el 62o San Sebastián Festival en la sección Perlas.
Ian Forsyth y Jane Pollard, para quienes ésta es su ópera prima en el rol de los directores, se conocieron estudiando Bellas Artes en Goldsmiths Collage de Londres en los noventa. Se hicieron conocidos por sus recreaciones de momentos culturales muy influyentes dentro del arte contemporáneo, entre las que se incluye la aclamada por la crítica A Rock ‘n’ Roll Suicide, una recreación fiel, minuciosa y en directo de la última actuación de David Bowie como Ziggy Stardust, 25 años después del evento original. Únicamente trabajan juntos, nunca por separado, pero sin una división formal de sus tareas. Con Cave han realizado diversos proyectos durante los últimos siete años y lo conocen bastante bien. Cave los invitó a La Fabrique Studios a grabar unas secuencias promocionales para el último disco Push the Sky Away. “Al final resultó que lo filmaron todo y las imágenes de estudio eran tan atractivas que decidimos ampliar la idea”, cuenta el artista. “Era una oportunidad única que no podíamos perder”, confiesan los directores.
20.000 DÍAS EN LA TIERRA_fotograma “Hoy es mi 20.000o día en la Tierra” dice el protagonista en la apertura. Lo que cabe destacar es la forma narrativa de la película. Normalmente un documental es el retrato de un personaje o un grupo de gente a través de los acontecimientos pasados reconstruidos, pero no en este caso. Aquí acompañamos a Nick Cave durante las veinticuatro horas de un día ficticio, construido de tal manera, que situaciones distintas, tales como comer con Warren Ellis, hablar con el psiquiatra en su despacho o el ficticio viaje en coche con sus pasajeros van revelando qué es lo que hace a Cave ser un músico de culto. El rodaje empezó sin un esquema de lo que podría salir de las secuencias y con una accesibilidad inaudita empezaron a ser captados momentos extraordinarios del proceso creativo de Cave. Es muy interesante cómo lo ve el protagonista: “El proceso creativo es tan misterioso, como no. Por un lado, consiste solamente en sentarse y hacer el trabajo. Aun así, hay un elemento de magia en esto también”. Así lo vemos: un trabajador incansable (“Me despierto, escribo, como”), lleno de energía, ideas y sobre todo, un apasionado de la música. Aquí viene la magia. Hay una escena en la película cuando Cave canta Higgs Boson Blues entera, con Warren Ellis tocando la guitarra, y el baterista. Están grabando la canción a la vez. Estos 6.5 minutos constituyen la esencia del proyecto y son quizás la mejor manifestación del tema abordado en la cinta: puro talento, pura magia y creatividad que ponen la piel de gallina. Aun cuando el resto de la película fuera inaguantable, habría que verla por esta escena, quizás más de una vez; es potente, convincente e inspiradora.
20.000 DÍAS EN LA TIERRA_imagen Por otro lado, aunque los directores, al igual que Cave, dicen que fueron conscientes de que las biografías y documentales sobre famosos pueden parecer egoístas, y fueron muy insistentes con que este proyecto no podía ser vanidoso, y a pesar de que el músico dé la impresión de ser mucho menos pretencioso de lo que uno podía esperar de un artista de esta categoría, a veces sí tiene un toque de ser un pase promocional y de envanecimiento. Lo que le hace todavía más comercial es la aparición de su compatriota Kylie Minogue, una cantante pop y celebridad, con la que  Cave cantó en 1996 a dueto su single con más éxito hasta la fecha, Where The Wild Roses Grow,  pero con la cual desde entonces no tiene nada en común artísticamente. Es suficiente decir que los dos pertenecen a clases artísticas distintas y la participación de la cantante no ha hecho a la película ningún favor.
En general, 20.000 días en la Tierra es un filme inspirador y estimulante para los que están sufriendo del bloqueo artístico y los apasionados de la música, y no necesariamente solo para los fans de Nick Cave y Bad Seeds. Aunque corra el riesgo de ser poco imparcial, es sin duda un proyecto innovador muy interesante, con un toque de humor y buen ambiente.
Tráiler:
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