La brutal violación y asesinato de una joven estudiante en Delhi por un grupo de rákshasas (demonios) hace unas semanas desencadenó una gran ola de protestas por todo el país. Los medios de comunicación internacionales han recogido este hecho y, como era de esperar, lo han acompañado por evaluaciones paternalistas sobre la condición general de la mujer en la India que, a mi entender, pecan en gran medida de superficialidad y de juzgarlo todo con la mentalidad occidental actual (lo cual ocurre también con las demás civilizaciones, como el mundo islámico, etc.).
Como llueve sobre mojado, y en España me preguntan a menudo por “la condición de la mujer en la India”, querría compartir con vosotros unos pensamientos, a sabiendas de que este es un tema muy delicado que levanta muchas ampollas y pasiones en Occidente. Tengo el privilegio de conocer bien dos mundos, y soy a menudo consciente de las incomprensiones entre los dos.
Lo primero que llama la atención al ver hechos como estos es el enorme precio que está pagando la India en su modernización. Las normas de la cultura tradicional se aflojan cada vez más, dejando a mucha gente en “tierra de nadie”. En concreto, muchos campesinos, antes integrados en una cultura y forma de vida clara y con sentido (aunque, evidentemente, muy dura en ocasiones), están siendo transformados en proletarios sin raíces ni cultura. Y en esta “tierra de nadie”, un gran valor que se está perdiendo a marchas forzadas es el respeto que la cultura tradicional otorgaba a la mujer (y que aún se le sigue otorgando en muchos ambientes).
Se habla a veces de la “desvalorización de la mujer”, que viene de antiguo. Sí, esto es muy cierto, pero es sólo, en mi opinión, la mitad de la verdad. Es imposible comprender la situación de la mujer en la India sin comprender la ambigüedad, las dos caras, que la tradición ha presentado en este tema. Teóricamente, la mujer está subordinada al hombre (como en toda sociedad tradicional), pero sin embargo, en pocos lugares se ha dado tanto valor a lo femenino. De esto testifica el hecho de que la Divinidad se concibe a menudo como Diosa: la Diosa Madre, mucho más que como Padre; por otra parte, toda divinidad masculina está acompañada de su “esposa”, que es quien le da su energía (shakti), su capacidad de actuar. Por otro lado, la mujer tenía y sigue teniendo un gran poder en la familia, y la sociedad india está formada por familias antes que por individuos. Una matrona india es una de las figuras más respetadas en la sociedad.
La mayoría de las críticas que se hacen, desde un punto de vista “feminista” que se ha vuelto el punto de vista occidental “por defecto”, adolecen, a mi entender, de una gran incomprensión de base: todo cuanto se diga se hace —así lo asegura el pensamiento de la India— desde un cierto punto de vista; no hay un punto de vista absoluto, verdad o error, bueno o malo, que sea definitivo e independiente del observador. Y aquí, el observador pertenece a una cultura y el observado a otra. No se puede juzgar a una sociedad con los valores de otra.
La sociedad tradicional india es lo que se llama “orgánica”: se basa en valores comunitarios, donde priman los grupos sociales (familia, casta = comunidad), y donde no se concibe al individuo como tal, como ente independiente. Al contrario, el Occidente moderno se ha formado reivindicando al individuo como ente en sí, libre y supremo, resistiéndose a las presiones sociales. La nueva clase media india está a medio camino entre estos dos polos, si bien dirigiéndose claramente del comunitario al individualista. Así, la India se encuentra desgarrada entre dos sistemas de valores opuestos.
En la sociedad tradicional, los individuos tienen el deber de contribuir al bienestar de su familia y su comunidad; en la moderna, los individuos tienen el derecho de ser felices más allá de las presiones sociales. La “libertad” es el valor moderno supremo; el “servicio” lo es de la sociedad antigua. Desde el punto de vista moderno, “servicio”, “sacrificio”, suponen opresión; desde el punto de vista tradicional, el nuevo concepto de “libertad” es en realidad esclavitud de la persona a sus impulsos egoístas.
En cierta ocasión le preguntaron a mi mujer (Árati Náyak): “¿No crees que la mujer india no es libre?”, a lo que contestó: “Yo no entiendo ese concepto de libertad. Desde que nacemos, dependemos de nuestra madre, de nuestro padre, de nuestra familia...” A las mujeres occidentales suele parecerles terrible la condición de las mujeres en la India y otros países, pero muchas se sorprenden al saber que a mi mujer le parece terrible la condición de las mujeres en Occidente. La mujer tradicional no quiere ser “liberada” por la modernidad, aunque a menudo su hija, educada según valores muy distintos (las “English-medium schools” hacen furor en la India actual), no quiera ya ser tradicional.
Sin embargo, la tradición antigua se descompone a ojos vista, y a menudo deja un erial tras de ella. Una tierra de nadie que es pronto ocupada por los valores en alza: el dinero y la satisfacción inmediata de los deseos, que las normas antiguas mantenían a raya. Es así muy cierto que han aumentado mucho las injusticias y el mal trato a las mujeres. Cuando se pierde el respeto que se las otorgaba, a veces sólo les queda a las mujeres el valor económico, sexual y práctico. En una economía crecientemente monetaria, las mujeres no suelen controlar el dinero, la fuente moderna de poder. Y la pobreza, el desraizamiento y el abuso del alcohol, cada vez más extendido, extreman aun más la situación.
Otro cambio reciente (apoyado por el cine y los medios de comunicación) es presentar a la mujer como “objeto de deseo sexual”, algo que es extraño a la cultura tradicional, al menos desde ese punto de vista. La sexualidad era encauzada antiguamente mediante los matrimonios tempranos (algo espeluznante para la mentalidad moderna, que no se aflige tanto sin embargo por la promiscuidad sexual de los adolescentes). Tampoco la India antigua era puritana, como se ve fácilmente en su arte; parece que fueron los musulmanes y los británicos quienes impusieron normas más rígidas. Ahora, con los cambios recientes, la atención de los jóvenes (y no tan jóvenes) se dirige cada vez más hacia el sexo, hasta llegar en ocasiones a la obsesión. Es sabido que en las grandes ciudades (y especialmente en Delhi), en los autobuses, en la calle, las chicas son acosadas a menudo por jóvenes que intentan tocarlas. De las grandes megalópolis indias, las ciudades más “seguras” para las mujeres son Chennai (antigua Madrás) y Kolkatá (antigua Calcuta): las ciudades más conservadoras y tradicionales. Los enormes cambios a los que está sometida la sociedad india la están haciendo pasar a grandes pasos del ideal antiguo, la renuncia por el bien común (tyaga), al disfrute y la búsqueda de placer (bhoga).
Con todo esto que antecede no pretendo atacar los valores que rigen en Occidente, plenamente válidos en su entorno. Lo que siempre me indigna es el impulso “misionero”, rémora de su historia, mediante el cual Occidente pretende (casi exige) que todo el mundo se comporte igual que él, y sostiene que su “religión” es la única verdadera: el famoso “siglo XXI”, que por lo visto sólo puede ser de una manera.
Imaginemos que los medios de comunicación de la India empezaran a publicar artículos y documentales sobre “la terrible condición de los ancianos” en Europa: abandonados a menudo a su suerte por sus hijos, recluidos en residencias donde sólo esperan la muerte, sin que la sociedad los respete por su sabiduría ni les dé un papel que otorgue sentido a su vida. Otro tanto se podría escribir sobre “la condición de los niños”, creciendo en entornos familiares inestables y sin recibir a menudo el amor y la atención que necesitan. Claro, si los criterios son asistencia hospitalaria, medios económicos, buenas escuelas, etc., los países europeos nórdicos estarían a la cabeza del mejor trato a los ancianos y a los niños; si el criterio es el amor y un entorno afectuoso y de seguridad, el respeto y el sentido de la vida, India estaría muy por encima.
Por otro lado —y esto lo reconocen muchos periodistas—, el hecho de que haya habido una reacción de tal calibre a estos hechos brutales es un signo de que la sociedad india es muy dinámica y quiere luchar por resolver sus lacras. Lacras que tienen todas las sociedades, aunque las propias suelen resultar mucho más invisibles que las ajenas.
Hayas sido comunista, lo seas, seas anarquista ( Majnó), revolucionario por cuenta propia, LA REVOLUCIÓN RUSA no puedes dejar de considerarla como uno de los grandes hitos de la Historia de la Humanidad.
Supuso y porto todas las ESPERANZAS, todas las ansias de LIBERTAD Y DIGNIDAD, y abrió laS puertas de par en par, a los grandes cambios sociales, hizo evidente que CAMBIAR EL MUNDO ERA POSIBLE, Y QUE ESE CAMBIO ESTABA EN LAS MANOS DE LOS PUEBLOS.
También hizo patente que los ENEMIGOS DE LA LIBERTAD, DE LA IGUALDAD, DE LA FRATERNIDAD, son enormemente poderosos, y ese PODER SE LO DAMOS NOSOTROS MISMOS.
Retrato de Lenin en una manifestación por el Día de los Trabajadores en Moscú, Rusia. Natalia Kolesnikova/AFP/Getty Images
Una lista de películas, novelas, documentales, testimonios, ensayos… para sumergirse en unos de los episodios históricos más relevantes del siglo XX.
Octubre
Serguéi Eisenstein
1928
Rodada en 1927 para conmemorar el décimo aniversario de la Revolución de Octubre, esta película muda se basó en el libro de John Reed, Díez días que estremecieron al mundo, centrado en los acontecimientos que tuvieron lugar en San Petersburgo entre abril y octubre de 1917. Como en su anterior film, El acorazado Potempkin, considerada su obra maestra, Eisenstein ofrece una película de propaganda soviética que es, al mismo tiempo, un buen ejemplo de su innovador arte cinematográfico basado sobre todo en el montaje. En la cinta no hay personajes principales. La Revolución es presentada como un logro colectivo del pueblo ruso en su conjunto. Para ofrecer una mayor veracidad al relato, además de contar con actores profesionales, también se usan imágenes originales de Lenin o Trotsky.
Versiones de la Revolución RusaLa rosa roja. Biografía gráfica sobre Rosa Luxemburgo
Kate Evans
Rosetta, 2017
Rosa Luxemburgo fue una de los intelectuales más destacados dentro de los movimientos de izquierdas del continente europeo a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Nacida 1871 en una Polonia controlada por el Imperio ruso, su actividad política más destacada se desarrolló en Alemania, primero en el Partido socialdemócrata y más tarde en la Liga Espartaquista. Participó en la Revolución de 1905 mientras vivía en Varsovia, pero no llegó a participar directamente en la Revolución de 1917 porque se encontraba cumpliendo desde 1916 una pena de prisión de más de dos años. Aunque era profundamente partidaria de la Revolución como objetivo, no tardó en mostrarse crítica con los líderes bolcheviques por su modo de conducirla. La británica Kate Evans ilustra los momentos más destacados de la biografía de una activista que fue asesinada de un tiro en la cabeza en Berlín, en 1919, en el marco de la brutal represión que el entonces gobierno socialdemócrata –el primero de la República de Weimar–, aliado con milicias nacionalistas, desplegó contra los revolucionarios espartaquistas.
Versiones de la Revolución RusaCaballería roja
Isaak Bábel
Galaxia Gutenberg o RBA, 2011
Isaak Bábel, nacido en Odessa en 1894, se sumó desde el principio con entusiasmo a la corriente revolucionaria que prometía transformar de una vez por todas el viejo Imperio. Por aquel entonces, el joven Babel vivía en San Petersburgo y había publicado ya algunos relatos en una revista dirigida por Máximo Gorki. Su verdadera formación como escritor, sin embargo, se completaría en los años siguientes, cubriendo como periodista los acontecimientos revolucionarios y la guerra civil. Fue de especial importancia la temporada que pasó siguiendo como reportero al Primer Ejército de Caballería del Mariscal Budionni durante la Guerra Polaco-Soviética. Bábel, un intelectual judío miope poco preparado para la vida salvaje del frente, compartió sus días con curtidos jinetes cosacos, conocidos históricamente por su participación en pogromos antisemitas. De aquella experiencia surgirán los relatos de Caballería Roja. La mirada de Babel destaca el sinsentido –y la belleza– de la guerra con un estilo que influenciaría a muchos escritores posteriores y contemporáneos, como Ernest Hemingway. Sin duda es una de las mejores obras literarias del siglo XX ruso. Babel sería purgado por Stalin 20 años después. Apenas escribió nada en sus últimos días, incapaz de sumarse al realismo literario soviético impuesto desde el régimen estalinista.
Versiones de la Revolución Rusa
Marina Tsvietáieva Acantilado, 2015
Días malditos. Un diario de la Revolución
Iván Bunin
Acantilado, 2017
La poeta Marina Tsvietáieva, figura esencial de la poesía rusa, llevó un diario durante aquellos días caóticos de la revolución. Asistimos a sus viajes, a sus dificultades para sobrevivir, y leemos descripciones de la vida cotidiana complicada por la carestía y la violencia arbitraria en las calles. Tsvietáieva, casada con un poeta colega de generación que militó en el bando blanco, se exiliaría de Rusia tras la Revolución, pero terminaría regresando para estar más cerca de su hijo, enviado al gulag. Su hija también pasaría más de tres lustros en los campos de trabajo. Por su parte, el escritor Ivan Bunin se muestra mucho más agresivo contra los bolcheviques en sus diarios que Tsvietáieva. La mayoría de las páginas están dedicadas a resaltar el “Terror Rojo” que se fue extendiendo por el viejo Imperio zarista entre Moscú y Odessa, ciudad a la que muchos miembros de la burguesía, entre ellos el propio escritor, habían viajado con la esperanza de abandonar el país en uno de los barcos que zarpaban llenos de refugiados. Escritor famoso en los años previos a la Revolución, heredero del estilo de Antón Chéjov, Bunin se exilió en 1909 en París, para no regresar jamás a su país. Sería el primero escritor ruso en recibir un Premio Nobel en 1933. Murió a finales de 1953, así que tuvo la suerte de sobrevivir durante unos pocos meses a Stalin.
Versiones de la Revolución Rusa
Rojos
Warren Beatty
1981
John Reed, autor del ya mencionado libro de crónica periodística sobre la Revolución Rusa Diez días que estremecieron al mundo, tuvo una vida intensa. Además de estar implicado en algunas de las luchas obreras más destacadas de su tiempo en Estados Unidos, informó sobre la revolución mexicana y fue corresponsal en el frente oriental durante la Primera Guerra Mundial. La película de Warren Beatty, de más de tres horas de duración, se ocupa sobre todo de su compromiso político en EE UU y de sus dos estancias en Rusia, país en el que falleció a causa del tifus a la edad de 37 años. Algunos de los personajes que aparecen en la película y que tuvieron relación estrecha con Reed, como Emma Goldman o Eugene O’Oneil, fueron figuras políticas e intelectuales esenciales en el desarrollo de los movimientos políticos y sociales de izquierdas en Estados Unidos durante el primer tercio del siglo XX. Reed es el único estadounidense enterrado en el mausoleo de las murallas del Kremlin.
Versiones de la Revolución RusaEl meñique de Buda
Viktor Pelevin
Mondadori, 2006
El joven Pytotr Voyd vive en un tiempo propio, a caballo entre el Moscú postcomunista que naufraga en el torbellino controlado por la mafia del recién descubierto capitalismo y la Rusia revolucionaria atravesada por las columnas del comandante rojo Chapáyev. El escritor ruso Viktor Pelevin, uno de los más originales de las letras rusas tras el derrumbe de la Unión Soviética, ofrece en El meñique de Buda una novela peculiar que, además de oscilar entre tiempos y lugares, utiliza con desenvoltura referencias de cultura pop que describen bastante ajustadamente (o casi) la delirante realidad rusa de la década de los noventa, cuando muchos rusos sentían que vivían en un país a la deriva. No es casual que lector descubra que el joven Pytotr Voyd está ingresado en un psiquiátrico y que las escenas de la revolución que le acosan son sólo reales en su mente. Las calles de Moscú en los 90 no resultaban mucho más acogedoras. Las obras postmodernas de Pelevin supusieron un cambio de rumbo en la literatura rusa y tuvieron cientos de miles de lectores, especialmente entre los miembros de las generaciones más jóvenes quienes, a diferencia de sus mayores, no tenían experiencia de la pasada historia rusa como tragedia: su realidad se limitaba a un presente caracterizado únicamente por la farsa.
Breve historia de la Revolución rusa
Mira Milosevich
Galaxia Gutenberg, 2017
Hay numerosos buenos libros de historia sobre la Revolución Rusa en castellano. Desde clásicos de la historiografía como el de E. H. Carr, hasta obras más recientes como las de Orlando Figes o Richard Pipes, dos referencias contemporáneas en el campo de la historia contemporánea rusa. El lector puede optar asimismo por el relato de uno de sus protagonistas: la historia de la Revolución escrita por León Trotski, con una reciente edición en castellano. En los últimos meses se han publicado también obras que condensan el relato de la Revolución en muchas menos páginas para aquellos que quieran abordarla con más concisión. Uno de ellos es esta breve historia escrita por Mira Milosevich, profesora de relaciones internacionales la IE University y analista del Real Instituto Elcano y de la Fundación Faes. Milosevich, especializada en la política y la sociedad rusa del siglo XX, analiza las dinámicas que, a su entender, condicionaron el estallido revolucionario, y sigue su evolución desde la creación del “primer Estado socialista comunista bolchevique” hasta el momento presente. “Sólo los hechos posteriores a la Revolución revelaron cuáles habían sido sus verdaderos motivos”, afirma Milosevich. Una afirmación tan cuestionable como estimulante para seguirla en su recorrido por el siglo XX soviético en algo menos de trescientas páginas.
Doctor Zhivago
David Lean 1965
Superproducción de Hollywood dirigida por el maestro David Lean, la película se basa en la novela del escritor ruso Boris Pasternak, que había recibido el Premio Nobel unos años antes. Al igual que el libro, el film abarca varias décadas de la historia rusa, desde la época zarista hasta los años 30. Aunque la Revolución y la consiguiente guerra civil que arrasó el país durante varios años son los acontecimientos esenciales que marcan las vidas de los protagonistas, el trío amoroso formado por Yuri Zhivago, Lara y Tonia convirtió a la novela y a la película en una obra emblemática sobre el amor en tiempos de cólera. Las circunstancias que rodearon a la publicación de la novela se enmarcan en la lucha por la hegemonía cultural que se libró durante la guerra fría. Pasternak, al igual que su personaje, terminó desencantado del régimen que nació tras la Revolución. Aunque en el caso de Pasternak, que llegó a sentir una fascinación casi mística hacia Stalin, ese proceso de desencanto tardó unos cuantos años más en completarse. Durante sus últimos años de vida, el autor se convirtió en un personaje complejo dentro de la órbita cultural estalinista: tolerado –nunca llegó a padecer la represión intensa de otros compañeros de generación literaria–, pero incómodo para un régimen al que repugnaba su individualismo literario.
Octubre
China Miéville
Akal, 2017
El escritor británico China Miéville ofrece un ensayo sobre la Revolución con un punto de vista que, reconoce en el prólogo, no es imparcial: es una historia en la que tiene sus héroes y villanos. No lo oculta, dice, pero espera que el lector, sea del signo que sea, pueda reconocer que ha tratado de ser justo al describir la participación de unos y otros en los acontecimientos históricos que describe. Tras un primer capítulo en el que explica los antecedentes de la revolución de 1917, cada uno de los nueve capítulos siguientes están dedicados a un mes de ese mismo año, comenzando en febrero. En el epílogo, Miéville ofrece unas reflexiones finales sobre las consecuencias de la Revolución de Octubre en Rusia, la “zona cero para cualquier discusión sobre un cambio social radical y esencial”. A un siglo de distancia, sobre las consecuencias de la Revolución Rusa, parafraseando al ex primer ministro chino Zhou Enlai cuando le preguntaron por la Revolución Francesa, podría decirse que aún es demasiado pronto para poder juzgarlas en toda su complejidad.
Lénine, une autre histoire de la révolution russe
ARTE
2017
Emitido este mismo año, este documental francés del canal ARTE resume en poco más de hora y media el proceso revolucionario ruso de 1917. Usando casi exclusivamente filmaciones y fotografías de época, se detiene en las fechas más importantes de aquellos convulsos meses, prestando especial atención al proceso de enfrentamiento político entre el gobierno provisional de Kerenski y los bolcheviques encabezados por Lenin. Uno de los hilos conductores son los escritos de Nikolái Sujánov, periodista y político menchevique que escribió una crónica a pie de obra del proceso revolucionario y terminaría siendo fusilado por el régimen estalinista en 1940. En el DVD se incluyen entrevistas con varios especialistas franceses en la historia rusa, como la sovietóloga Hélène Carrère d’Encausse.
Harry Dean Stanton, 2013. Fotografía: Michael Buckner / Getty.
Una vida entera disfrutando del trabajo de Harry Dean Stanton (1926-2017). Es una suerte cuando su nombre aparece en el reparto de alguna película, no importa género, presupuesto o calidad. Él siempre la engrandece. Conservaremos el recuerdo de su admirable galería de personajes. Es una figura reconocible por su físico, voz y autenticidad, esa cualidad inasible que pocos actores consiguen de forma tan inmediata, con una frase o una mirada. Sus registros son difíciles de encasillar en el mapa de arquetipos masculinos, cortados por los esquemas tradicionales. Stanton ha dado vida a hombres perversos y extraños, pero también algunos de los más enternecedores que se han visto en la pantalla. Es el outsider sin causa, atravesado por enormes crisis y vacíos que se expresan en un leve gesto. Con él se ha retratado fielmente la interzona de Estados Unidos: la que transcurre por caminos secundarios, la del desierto y la frontera con el sur. El cowboy venido a menos, la vida de los moteles, la conducta al margen del dictado. El músico ambulante, el preso, el chiflado, el barfly y el detective sin suerte. El fracaso y la renuncia como lema existencial, carga ligera y un poco vanidosa, habían sido escritas en los rasgos de su cara.
Ficción y biografía se mezclan en Harry Dean Stanton. Pocos actores han expresado como él la propia personalidad y sus conflictos a través de las interpretaciones. Con sus gestos y la voz dulce, privilegiada, del cantante que también fue, Stanton volcó en el cine una vida a contratiempo. La familia rota, la soledad y el amor no correspondido, el silencio frente al ruido de la industria y los focos, todo eso brilla en sus actuaciones, mucho más elocuente que una confesión en primera persona, y en ocasiones francamente dolorosas de contemplar. Actor veterano de cine y televisión desde 1958, secundario de lujo lo mismo en grandes estudios como en productoras independientes, no tendría un papel protagonista hasta 1984, cuando Wim Wenders le puso en la piel de Travis Henderson, en Paris, Texas. Con casi sesenta años, ese personaje le convirtió en leyenda para un nueva generación de espectadores y se abrió para él una era dorada cuando lo había hecho casi todo.
Antes había sido pieza imprescindible de numerosas películas, obras maestras del mejor cine de su tiempo que no se comprenden sin su trabajo. Fiel a su persona, a poner en cada personaje la esencia de sí mismo, ha mantenido hasta los noventa y un años el mecanismo de ocultarse mientras se desvelaba en cada película. Conforme se acercaba el fin, ha seguido brindando personajes inolvidables y algunas claves acerca de tan arriesgada puesta en práctica vital. Este es un somero repaso a su monumental carrera.
Harry Dean hizo sus primeros trabajos, pequeñas apariciones en series de televisión y producciones del oeste, a finales de los años cincuenta, todavía con el nombre de «Dean Stanton», que amplió después con su primer nombre, Harry, para no ser confundido con otro actor. Su primer secundario relevante fue en A través del huracán, película independiente dirigida por Monte Hellman en 1965, por mediación de su amigo y compañero de piso de entonces, Jack Nicholson, que escribió la historia. Stanton, con bigote a lo Pancho Villa, interpreta al pendenciero ladrón de ganado, con parche en el ojo, que causó la admiración de Hellman y le convertiría en uno de sus actores fetiche. La vida beatnik junto a Nicholson y su pandilla (Bruce Dern, Cameron Mitchell, Diane Ladd…) le dio papeles en películas de serie B sobre moteros como The Mini Skirt Mob (1968) y The Rebel Rousers (1970). De 1968 es un clásico de los programas dobles, Las pistolas del infierno, donde Stanton interpreta a uno de los soldados desertores con quien se enfrenta Glenn Ford en la búsqueda de su familia secuestrada por los apaches. En el 76, Nicholson y Harry volverían a trabajar juntos, haciendo de cuatreros convertidos en honrados rancheros, en guerra con un histriónico Marlon Brando en Missouri, AKA Duelo de gigantes, uno de los wésterns de Arthur Penn.
Si Stanton siguió algún método como actor, lo tuvo que aprender de su maestro, el añorado Warren Oates, aparte de los consejos de Nicholson («Tú deja que lo hagan todo en vestuario»). Las películas que compartió con el gran intérprete están entre lo mejor de su filmografía, y eso, tratándose de una lista de casi trescientas en la que no hay demasiados tropiezos, no es una afirmación gratuita. Tras Ride The Whirlwind, Hellman le incluyó en el reparto de Carretera asfaltada en dos direcciones (1971), la película más sobresaliente de la carrera del director y una de las más importantes de la década, road movie existencial de dos hippies que corren en un Chevrolet (James Taylor y Dennis Wilson), enfrentados al conductor veterano (Oates), y los personajes que se encuentran en la carretera. Stanton es uno de ellos, en un papel memorable como autoestopista gay.
Dillinger (1973), el retrato filmado por Hellman de los años veinte y este famoso atracador de bancos, tiene en Stanton una de sus mejores interpretaciones, como miembro de la banda y la famosa frase «¡Hoy no es mi día!», así como una de las muertes-ejecuciones más espectaculares de la pantalla:
La última colaboración con Hellman fue un duelo mano a mano con Warren Oates, en Peleas de gallos (1974), excepcional drama sureño de la productora de Roger Corman sobre el mundo de las apuestas ilegales. Una película para ser recuperada:
A Harry Dean no le interesaba en absoluto la ciencia ficción ni «las películas de monstruos» (en sus propias palabras), pero formó parte de la tripulación de Nostromo en Alien de Ridley Scott, y como el resto de los actores y actrices de esa película, no podemos entenderla sin él. Su papel como Brett, el bienhumorado técnico que busca al gato de la nave y es quien descubre por primera vez —y sucumbe— ante el xenomorfo:
Pese a su desgana por el género, Stanton participó en varias joyas a lo largo de los años. En 1980 trabajó con Bertrand Tavernier en La muerte en directo, una magnífica y terrible historia sobre los realities que filmaban la agonía de una enferma terminal (Romy Schneider), a través de la cámara implantada en el ojo de un empleado del programa (Harvey Keitel), a cuyo ambicioso productor interpretaba Harry.
También aparece en la taquillera Amanecer rojo (1984, John Milius), la ucronía sobre unos Estados Unidos invadidos por los soviéticos y solo con la esperanza de la liberación depositada en los chavales del brat pack de los ochenta, Charlie Sheen y Patrick Swayze a la cabeza. Está magnífico en Escape de Nueva York, (1981) el clásico de John Carpenter, como Cerebro, del comando que lidera Kurt Russell, el Serpiente. Pero su papel más recordado en este estilo (y uno de los más importantes de su carrera, desde luego) será el de Bud, el «riguroso» instructor de Emilio Estévez como recuperador de coches, en la fantasía punk Repo Man (1984), que tantas veces vio Tarantino para escribir Pulp Fiction, por ejemplo.
Como actor completo y absolutamente versátil, Stanton tenía una vis cómica muy disparatada y física que explotaron varios directores en comedias de mucho éxito: La recluta Benjamín (1980), Los locos del bisturí (1982) y Abajo el periscopio (1995). Un tipo que por su vida podía haber sido un personaje de Hunter S. Thompson no faltó como invitado en la adaptación de Terry Gilliam de Miedo y asco en Las Vegas (1999):
Paris, Texas
Sam Shepard era amigo personal de Harry Dean Stanton. Los dos habían trabajado en una película de 1975, Rancho Deluxe, un wéstern de esos que llama la crítica «crepuscular», pero creo que el adjetivo debería ser «posmoderno», porque trata sobre dos tipos (Shepard y Sam Waterston) que se meten a ladrones de ganado más por aburrimiento que por necesidad.
El director alemán Wim Wenders se encontraba a principios de los años ochenta viajando por Estados Unidos con la intención de rodar una película al estilo de los clásicos, una road movie que ya había probado en la estupenda Alicia en las ciudades (1974), pero esta vez con reparto y temática puramente norteamericanas. Su guía era el libro Crónicas de motel, de Shepard, y el deseo de que este fuese el protagonista, pero el escritor estaba pensando en otros actores cuando concibió la historia, al principio muy centrada en la relación de dos hermanos que han perdido el contacto; después, sobre la familia perdida de uno de ellos (en colaboración con Kit Carson, marido de Karen Black).
Con el guion sin acabar, comenzó el rodaje de Paris, Texas. El actor elegido al final fue Stanton, que tras años y años de secundario llevaba una vida esperando esta oportunidad. A su lado, el veterano Dean Stockwell, que antes de ser llamado por Wenders, estuvo a punto de dejar el cine, harto de que nadie le contratara. Para ambos la película fue un renacimiento, una feliz epifanía. En el caso de Stanton fue algo más, pues sin desmerecer el gran trabajo de Stockwell, lo que hace Harry con su personaje de Travis Henderson es resumir en él todo lo aprendido en treinta años y componer el retrato más apasionante del cine de su época. Un hombre sin memoria que ha permanecido largo tiempo aislado en el estupor del alcohol debe reconstruir su pasado y emprender un viaje de vuelta a la realidad, donde hacerse cargo de sus errores. Aunque Wenders no estaba muy convencido de que Stanton fuese el actor idóneo para la película, a causa de la diferencia de edad entre él y la protagonista, Nastassja Kinski, no hubo error posible. En él se concentra la tradición del cine clásico, pero también el rostro del moderno cine independiente de los setenta, crucial para los directores europeos. Paris, Texas es una película magistral a todos los niveles, pero nunca se olvidará el trabajo de Harry Dean, esa primera parte donde no dice palabra y sus gestos comunican un universo de significados.
David Lynch. De repente, un actor muy raro
Paris, Texas descubrió a dos grandes actores para el público de los años ochenta y, sobre todo, los puso delante de alguien que vio en ambos las dosis de extrañeza necesarias para encajar como un guante en su universo artístico. A Dean Stockwell, David Lynch lo contrató para Blue Velvet (1986), y con Stanton ha mantenido una larga relación desde 1988. Fue protagonista de la comedia descacharrante El vaquero y el francés, de una serie de películas sobre tópicos y costumbres de los franceses, que se incluyó en la colección de cortos del director.
En 1990, Lynch volvió a reunir a Diane Ladd y Dean Stanton para Corazón salvaje. La relación entre ambos personajes, la madre malvadísima, ciega de venganza, y el ingenuo detective, enamorado de la madre de Lula, es una de las mejores bazas de esta gran película. Para el reparto de Twin Peaks: fuego camina conmigo (1992), el universo ampliado y desgarrado de la serie, Stanton también obtuvo su personaje, que resultaba mucho más amenazador entonces que en su versión de 2017, en la tercera temporada donde también le hemos visto. Lynch no se cansaba de Harry: contó con él para su fallida serie Hotel Room (1993) y apareció brevemente en Inland Empire (2006), en unas escenas maravillosas sobre la naturaleza del cine. Pero por encima de todas, el trabajo más increíble que Stanton hizo con David Lynch se resume en la escena final de Una historia verdadera (1999). La odisea del protagonista, Richard Farnsworth, ese largo viaje que emprende a lomos de su segadora, tiene como destino reencontrarse con su hermano, muy enfermo y con quien hace años no se habla. Es un reverso, sencillo, delicado y abrumador, del destino de Travis en Paris, Texas y un homenaje espléndido de Lynch a su actor, y a Farnsworth también.
Quiero bailar con Harry Dean, conducir por Texas en una limusina negra, quiero un pedazo de cielo antes de morir. (Debbie Harry, «I Want That Man», 1989)
En La leyenda del indomable, obra maestra de Stuart Rosenberg de 1967, Stanton es uno de los presos de la cárcel sureña que acompaña a Paul Newman y que en el rodaje enseñó a cantar al actor la balada que este interpreta cuando recibe la noticia de la muerte de su madre. El propio Harry canta el góspel «Just A Closer Walk With Thee» en una escena maravillosa:
Stanton fue guitarrista y cantante toda su vida. Actuó con varios grupos y se rodeó de músicos afines, con raíces en el country, el blues y el tex-mex. Amigo de Kris Kristofferson, trabajó con él en Cisco Pike (Bill Norton, 1971), donde era Jesse Dupré, el amigo del cantante fracasado metido a traficante de drogas. También interpretó a un cantante country en el biopic sobre Janis Joplin, La rosa, protagonizado por Bette Midler (Mark Rydell, 1979). En el rodaje de Pat Garret y Billy el Niño (Sam Peckinpah, 1973), Stanton y Bob Dylan se hicieron amigos y se los pudo ver actuar juntos de manera informal o en el escenario; concretamente, en aquella película (vamos a llamarla película) realizada por el propio Dylan, Renaldo y Clara (1978), Harry aparecía tocando con él. Años más tarde, Dylan lo hizo protagonista de un vídeo promocional, la canción «Dreaming of You», canción para Time Out of Mind que se editó en The Bootlegs Series (2008):
Harry grabó algún disco con canciones clásicas del country, pero ninguna como esta versión de la tradicional «Canción Mixteca», que se incluía en la banda sonora de Paris, Texas, compuesta por Ry Cooder. Es todo, la imagen de Travis, música y voz, una pieza que no necesita más explicaciones que la emoción que transmite.
Me interpreto a mí mismo todo el tiempo, delante y fuera de la cámara. ¿Qué otra cosa puedo hacer? (Harry Dean Stanton en el documental Partly Fiction, de Sophia Huber, 2012)
Podemos ver diversos documentales donde Harry habla de sí mismo y de su trabajo. El último es Partly Fiction. En realidad, el actor no dice gran cosa que no sepamos ya. Se muestra como un anciano extravagante que parece no entender lo que le dicen y responde con otra cosa o dice una gracieta cuando le preguntan sobre temas comprometidos. Especialmente si tienen que ver con su familia, sus relaciones sentimentales, los supuestos hijos, su ámbito más privado. No tiene reparos en hablar de su afición al alcohol y las drogas o describir un existencialismo un poco burlón, pero nada de detalles concretos acerca de lo que ha sucedido en su vida fuera de los platós y los bares. Quizá, y esto es una afirmación, porque no habido otra cosa. Ni David Lynch lo consigue, en una entrevista al estilo Pedro Almodóvar, llena de cigarrillos, que Stanton sortea con habilidad haciéndose el tonto. Lo importante, lo real, nos dice siempre, está en los personajes que ha interpretado. En esa especie de biopic que todavía no se ha estrenado, Lucky (John Carroll Lynch), y en tantas figuras que han sembrado de verdad el cine, pequeñas obras llenas de humanidad y valor. El malvado predicador ciego de Sangre sabia (John Huston, 1979); el soldado Willard de Los Violentos de Kelly (Brian G. Hutton, 1970); el amigo incondicional de Dustin Hoffman en Libertad condicional (Ulu Grosbard, 1978); el pelo de Moe en Corazonada (F. F. Coppola, 1982); el severo Pablo de Tarso en La última tentación de Cristo o el padre de Molly Ringwald en La chica de rosa (John Hughes, 1986), un personaje este último, cuya expresión, gestos y sonrisa vale más que las carreras de varias estrellas de Hollywood.
PoderPuedo hacer que la tierra se pareen seco. Hicedesaparecer los coches azules.Me puedo hacer invisible o pequeño.Puedo convertirme en gigante y alcanzar lascosas más lejanas. Puedo cambiarel curso de la naturaleza.Puedo situarme en cualquier lugardel espacio o el tiempo.Puedo invocar a los muertos.Puedo percibir sucesos de otros mundos,en lo más profundo de mi mentey en la mente de los demás.Yo puedo.Yo soy.-PowerI can maketheearth stop in itstracks. I madetheblue cars goaway.I can makemyself invisible orsmall. I can becomegigantic and reachthefarthestthings. I can changethecourse of nature.I can place myselfanywhere in spaceor time. I can summonthedead. I can perceiveeventsonotherworlds, in mydeepestinnermind, and in theminds of others. I can.I am.______ El Mundo en LlamasEl mundo en llamas...Taxi desde África...El Gran Hotel...Una gran fiesta anocheatrás, volviendo atrásen todas direccionesdurmiendo estas insanas horas.Nunca me despertaréde buen humor otra vez.Estoy harto de estas apestosas botas.-TheWorldonFireTheworldonfire ...Taxi fromAfrica...The Grand Hotel... He wasdrunka bigpartylastnightback going back in alldirectionssleeping theseinsanehours. I'llneverwake up in a goodmoodagain. I'msick of thesestinkyboots. _______
La película
La película comenzará en unos instantes. Anunció la estúpida voz. Todos aquellos sin sitio esperarán al siguiente espectáculo.
Nos colocamos lentamente, lánguidamente en el pasillo. El auditorio era enorme y silencioso. Mientras nos sentábamos y oscurecía, la voz continuaba.
El programa de esta tarde no es nuevo. Has visto este espectáculo una y otra vez. Has visto tu nacimiento, tu vida y tu muerte. Podrás recordar todo el resto. ¿Tendrás un buen mundo cuando mueras? ¿Bastante para basarlo en una película?
Me estoy yendo de aquí. ¿Adónde vas? Al otro lado de la mañana. Por favor, no persigas las nubes, pagodas.
Su sexo le atrajo como una cálida y amistosa mano.
Está bien, todos tus amigos están aquí. ¿Cuándo podré verlos? Después de que hayas comido. No tengo hambre. Uh, quisimos decir golpeado. -
The Movie
The movie will begin in five moments. The mindless voice announced all those unseated will await the next show.
We filed slowly, languidly into the hall. The auditorium was vast and silent as we seated and were darkened, the voice continued.
The program for this evening is not new. You've seen this entertainment through and through. You've seen your birth your life and death you might recall all of the rest. Did you have a good world when you died? Enough to base a movie on?
I'm getting out of here. Where are you going? To the other side of morning. Please don't chase the clouds, pagodas.
Her cunt gripped him like a warm, friendly hand.
It's alright, all your friends are here. When can I meet them? After you've eaten I'm not hungry. Uh, we meant beaten.
Te diré esto. Ninguna recompensa eterna nos perdonará ahora. Por malgastar el alba.
Vuelvo a aquellos días, todo era mas sencillo y más confuso. Una noche de verano, yendo al muelle. Me encontré con dos jóvenes chicas. La rubia se llamaba Libertad. La morena, Empresa. Hablamos y me contaron esta historia. Ahora escucha esto... Te hablaré sobre Texas radio y su gran ritmo Suavemente conducido, lento y loco. Como algún nuevo lenguaje. Llegando a tu cabeza con el frío, furia repentina de un mensajero divino. Déjame hablarte sobre la angustia y la pérdida de dios. Divagando, divagando en la desesperada noche.
Aquí fuera no hay estrellas en todo el perímetro. Aquí fuera estamos colocados. Inmaculados.
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Stoned Inmaculate
I'll tell you this... No eternal reward will forgive us now. For wasting the dawn.
Back in those days everything was simpler and more confused. One summer night, going to the pier. I ran into two young girls. The blonde one was called Freedom. The dark one, Enterprise. We talked and they told me this story. Now listen to this.. I'll tell you about Texas radio and the big beat. Soft driven, slow and mad. Like some new language. Reaching your head with the cold, sudden fury of a divine messenger. Let me tell you about heartache and the loss of god. Wandering, wandering in hopless night.
Out here in the perimeter there are no stars. Out here we is stoned. Immaculate.
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Despertar del recién nacido
Gentilmente se agitan, gentilmente ascienden. Los muertos son recién nacidos despertándose. Con desoladoras amputaciones y almas húmedas. Gentilmente suspiran en el extasiado funeral de asombro
¿Quién llamo a esa muerte al baile? ¿Fue la joven mujer aprendiendo a tocar la canción del fantasma en su pequeño piano? ¿Fueron los desérticos niños? ¿Fue el mismo fantasma de Dios, tartamudo, animado, charlando ciegamente?
Te he llamado para embalsamar la tierra. Te he llamado para anunciar la tristeza cayendo como carne quemada. Te he llamado para desearte el bien. Para glorificarte como un nuevo monstruo. Y ahora te llamo para rezar. -
Newborn Awakening
Gently they stir, gently rise. The dead are newborn awakening. With ravaged limbs and wet souls. Gently they sigh in rapt funeral amazement.
Who called these dead to dance? Was it the young woman learning to play the ghost song on her baby grand? Was it the wilderness children? Was it the ghost god himself, stuttering, cheering, chatting blindly?
I called you up to anoint the earth. I called you to announce sadness falling like burned skin. I called you to wish you well. To glory in self like a new monster. And now I call you to pray. ____
Un banquete de amigos
Wow, estoy harto de dudas Vivir en la luz de la certeza Sur Crueles ataduras Los esclavos tienen el poder hombre perros y sus mezquinas mujeres tirando pobres mantas sobre nuestros marineros.
¿Y dónde estabas en nuestra recostada hora? ¿Ordeñando tu bigote, o moliendo una flor?
Estoy harto de estas severas caras Mirándome desde la torre de la televisión, Quiero rosas en mi enrejado jardín, ¿cava? Bebes reales, rubíes deben ahora reemplazar a los abortados. Extranjeros en el fango. Estos mutantes, comida de sangre para la planta que es arada.
Están esperando para llevarnos dentro del cortado jardín. ¿Sabes cómo de pálida y lasciva aterradora viene la muerte en la desconocida hora? Sin previo aviso, imprevista como una aterrador y amigable invitado que has traído a tu cama. La muerte hace ángeles de todos nostros y nos pone alas donde teníamos hombros suaves como garras de cuervo.
No más dinero, no más disfraces Este otro reino parece desde lejos el mejor hasta su otra mandíbula revela incesto y obediencia perdida a una ley vegetal.
No iré. Prefiero un banquete de amigos a una Familia Gigante
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A Feast Of Friends
Wow, I'm sick of doubt Live in the light of certain South Cruel bindings. The servants have the power dog-men and their mean women pulling poor blankets over our sailors
(And where were you in our lean hour) Milking your moustache or grinding a flower?
I'm sick of dour faces Staring at me from the TV Tower, I want roses in my garden bower; dig? Royal babies, rubies must now replace aborted Strangers in the mud These mutants, blood-meal for the plant that's plowed.
They are waiting to take us into the severed garden Do you know how pale and wanton thrillful comes death on a strange hour unannounced, unplanned for like a scaring over-friendly guest you've brought to bed Death makes angels of us all and gives us wings where we had shoulders smooth as raven's claws
No more money, no more fancy dress This other kingdom seems by far the best until it's other jaw reveals incest and loose obedience to a vegetable law.
I will not go Prefer a Feast of Friends To the Giant Family.
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Lamento
Lamentos por mi miembro Escocida y crucificada Busco conocerte Adquiriendo emotiva sabiduría Puedes abrir los muros del misterio Estriptis
Cómo recibir a la muerte en el espectáculo matinal. Muerte de la televisión que absorben los niños. Misterio de la sana muerte que me haces escribir Tren lento, la muerte de mi polla da la vida.
Perdona a los pobres viejos que nos dieron la entrada Nos enseñaron a Dios en las oraciones infantiles por la noche.
Guitarrista Anciano sátiro sabio Canta tu oda a mi polla
Acaricia su lamento Endurece y guíanos, congelados Células perdidas. El conocimiento del cáncer. Hablar al corazón. Y dar el gran regalo. El Trance del Poder de las Palabras.
Este establo amigo y la bestia de su zoo Salvajes y peludas chicas. Mujeres floreciendo en sus cimas. Monstruos de piel. Cada color se conecta para crear el bote que mueve la raza. Cualquier infierno podría ser más horrible que ahora. ¿Y real?
Presioné su muslo y la muerte sonrió.
Muerte, vieja amiga. La muerte y mi polla son el mundo. Puedo perdonar mis pecados en nombre de Sabiduría, Lujo y Romance
Sentencia sobre sentencia Las palabras con la cura de los lamentos Para la muerte del espíritu de mi polla No tiene significado en el suave fuego Las palabras me dieron mis pecados y me pondrán bien. Creételo
Juntémonos todos ahora y lamentemos la muerte de mi polla Una tonelada de conocimiento en la emplumada noche Los chicos se vuelven locos en su cabeza y sufren Sacrifico mi polla en el altar del silencio.
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Lament
Lament for my cock Sore and crucified I seek to know you Aquiring soulful wisdom You can open walls of mystery Stripshow
How to aquire death in the morning show TV death which the child absorbs Deathwell mystery which makes me write Slow train, the death of my cock gives life
Forgive the poor old people who gave us entry Taught us god in the child's praye in the night
Guitar player Ancient wise satyr Sing your ode to my cock
Caress it's lament Stiffen and guide us, we frozen Lost cells The knowledge of cancer To speak to the heart And give the great gift Words Power Trance
This stable friend and the beast of his zoo Wild haired chicks Women flowering in their summit Monsters of skin Each color connects to create the boat which rocks the race Could any hell be more horrible than now and real?
I pressed her thigh and death smiled
Death, old friend Death and my cock are the world I can forgive my injuries in the name of Wisdom Luxury Romance
Sentence upon sentence Words are the healing lament For the death of my cock's spirit Has no meaning in the soft fire Words got me the wound and will get me well I you believe it
All join now and lament the death of my cock A tounge of knowledge in the feathered night Boys get crazy in the head and suffer I sacrifice my cock on the altar of silence
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Hora de magia
Burla permanente, danos una hora para la magia. Nosotros los del guante púrpura. Nosotros los del estornino vuelo y hora aterciopelada. Nosotros los de la raza del placer árabe. Nosotros los de la cúpula solar y la noche. Danos un credo en el que creer. Una noche de lujuría Danos confianza en la noche. Danos color, cientos de matices una rica mandela, para mí y para ti y para tu sedosa casa de sauces.
Una cabeza, sabiduría y una cama problemático decreto. Burla permanente te he reclamado. Solíamos creer en los antiguos buenos días. Todavia recibimos de pequeñas formas las Cosas de Bondad. Una frente antideportiva. Olvida y permite. ___
Hour Of Magic
Resident mockery give us an hour for magic We of the purple glove We of the starling flight and velvet hour We of arabic pleasure's breed We of sundome and the night Give us a creed To believe A Night of lust Give us trust in The Night Give of color Hundred hues a rich mandala For me and you And for your silky pillowed house
A head, wisdom And a bed Troubled decree Resident mockery has claimed thee. We used to believe. In the good old days. We still receive in little ways. The Things of Kindness An unsporting brow Forget and allow.
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Canción del fantasma
Despierta Sacúdete los sueños de tu pelo Mi preciosa y dulce niña. Elige el día y el signo para tu día El día es divino. La primera cosa que ves.
Una inmensa y radiante playa en una bonita y adornada luna Parejas desnudas corren por sus tranquilos lados Y reímos como dulces, locos niños Inmersos en la lana confusa de la mente infantil La música y las voces giran a nuestro alrededor
Eligen su antiguo cantar Tu tiempo ha regresado Elige ahora, su dulce canto Debajo de la luna Junto al lago antiguo
Entra otra vez en el dulce bosque Entra en el cálido sueño Ven con nosotros Todo está roto y baila -
Ghost Song
Awake. Shake dreams from your hair My pretty child, my sweet one. Choose the day and choose the sign of your day The days divinity First thing you see.
A vast radiant beach in a cool jeweled moon Couples naked race down by its quiet side And we laugh like soft, mad children Smug in the wooly cotton brains of infancy The music and voices are all around us.
Choose they croon the ancient ones The time has come again Choose now, they croon Beneath the moon Beside an ancient lake
Enter again the sweet forest Enter the hot dream Come with us. Everything is broken up and dance.
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La liberta existe
¿Sabes que la libertad existe en los libros escolares?
¿Sabes que hombres locos están dirigiendo nuestras prisiones?
En una cárcel, en un presidio en un blanco y libre remolino protestante.
Estamos colgados cabeza abajo al borde del aburrimiento.
Estamos alcanzando la muerte en el final de una vela.
Estamos intentando conseguir algo que ya nos ha encontrado. -
Freedom Exists
Did you know freedom exists In school books
Did you know madmen are Running our prisons
Within a jail, within a gaol Within a white free protestant Maelstrom
We're perched headlong On the edge of boredom
We're reaching for death On the end of a candle
We're trying for something That's already found us
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Estos poemas de Jim Morrison nos muestran que su pensamiento trascendió de un plano terrenal, ordinario, para conocer espacios que pocos comprendemos. A casi 45 años de su muerte, sus palabras siguen retumbando en los corazones de los jóvenes espíritus.