jueves, marzo 14, 2013

Juan Sánchez, dramaturgo, alma de La Zaranda | Cultura | EL PAÍS

Juan Sánchez, dramaturgo, alma de La Zaranda | Cultura | EL PAÍS
uan Sánchez, 'Juan de La Zaranda', dramaturgo. / DIARIO DE CÁDIZ


La Zaranda (premio Nacional de Teatro 2010) es un grupo mítico en Latinoamérica y una formación de culto, ritual y poética para las gentes de la escena europea. Su trayectoria e historia no hubieran sido las mismas sin Juan de la Zaranda, seudónimo que siempre utilizó Juan Sánchez desde que fundara este grupo en 1978 con los que siempre llamó sus hermanos, alguno incluso de sangre: Paco de la Zaranda, Eusebio Calonge, Gaspar Campuzano y Enrique Bustos.
Todos ellos también eligieron como nombre Teatro Inestable de Andalucía La Baja, dejando claro de esa manera su nomadismo y su precariedad, y todos ellos velaron ayer el cuerpo de Juan en el tanatorio de Jerez de la Frontera (Cádiz). Ciudad en la que todos nacieron y crecieron, en la que Juan nació en 1954 en la calle Juan Sánchez, en la que falleció el martes a las cuatro y media de la madrugada (hora a la que tantas veces se retiraba) y en la que será incinerado hoy a las once de la mañana. Preguntado su hermano Paco sobre la causa de la muerte, contestaba con apenas un hilo de voz, al más puro estilo zarandiano: “¿La causa de la muerte? Pues la vida. Estaba mal”.
En una pequeña autobiografía de Juan escrita con su seudónimo de escribidor, el dramaturgo afirmaba: “Grito claramente la esencialidad de mi obra con el Teatro de la Zaranda, con los que escribo: Los tinglaos de María Castaña (1982), Ojú, ojú, ojú (1983), Mariameneo, Mariameneo (1985) y Vinagre de Jerez, subtitulada Estudio dramático para una seguiriya (1987)”. Con esta última obra, La Zaranda hizo gira por medio mundo consiguiendo, más que espectadores fieles, auténticos feligreses de un culto escénico que nadie pudo ni supo imitar sobre un escenario y cuyo relevo tomó con pulso firme Eusebio Calonge, autor de La Zaranda y un trasunto contemporáneo de Valle-Inclán (con el que guarda un asombroso parecido físico… y mental), investido con el aliento poético de Juan Sánchez desde que el dramaturgo fallecido ayer iniciara su silenciosa retirada. Poco antes de emprenderla, escribió: “No sé lo que busco. ¿Una verónica de Rafael de Paula, un verso de Antonio Machado, un cante por bajito del Monea? Los nombro con prudencia, me desdigo, me repito, avanzo y retrocedo. Tal vez el intento de devolver al teatro ese eco de seguiriya que la historia me prestó”.
Desde esos primeros cuatro espectáculos marcados, ya para siempre y hasta ahora, por la poética de Sánchez, el sello de los zarandos, como les llaman en la profesión teatral, es convertir su teatro en un rito, no en una forma de hablar sino de actuar: “El origen del teatro es anterior a la escritura y el hablar se convierte en una acción, y esta acción no es propia sino revelada (...) porque en el teatro, como en la vida, nuestras obsesiones fundamentales: el amor, la muerte... van más allá de lo cotidiano, ocupan también nuestros sueños”.
Para un grupo como La Zaranda, el texto es una semilla que el autor deja caer en los personajes, y la mayoría de las veces, “los actores destrozamos esa semilla, tiene que morir para que salga algo vivo entre nosotros; los personajes que crea la compañía, que han creado Juan y Eusebio, habitan en la conciencia del espectador y el actor busca un recuerdo imborrable en la memoria del público. Si conseguimos eso significará que el misterio oculto en la obra habrá aflorado”, afirmaba no hace mucho Paco de la Zaranda refiriéndose al teatro escrito para ellos por Calonge y el dramaturgo ahora desaparecido, que siempre buscaba con su escritura descubrir lo más íntimo y silencioso que habita en la soledad del ser humano y para ello siempre renunció a la chabacanería, a lo fácil, al pelotazo, a la cacharrería intelectual y al andalucismo barato. Quien ha visto alguna vez en un escenario a La Zaranda sabe que lo que este grupo ofrece es algo más que teatro y que su poética, sus mundos apocalípticos, su estética y su ética de perdedores y, sobre todo, su ritual mirada lúcida, cruenta, tierna y existencialista tiene su origen claro y diáfano en la escritura dramática de Juan Sánchez, amigo íntimo de artistas flamencos como Ana y Manuel Parrilla, Diego Rubichi y Manuel Morao (y su compañía de Gitanos de Jerez), con quienes trabajó y para la que creó el espectáculo Tierra cantaora. Otros de sus trabajos fueron La vida es así y solo Dios, que la ha hecho, sabrá el porqué y en 1992 Antígona Monge, un estudio flamenco sobre la obra de Sófocles, Sur-Hondo (cuatro estaciones para el baile) o Pregón Mascandé.

lunes, febrero 18, 2013

‘Marisina’, una luchadora detrás del maquillaje

‘Marisina’, una luchadora detrás del maquillaje
EN NUESTRO CORAZÓN DESCANSES LO QUE NOS QUEDE DE VIDA


Marisina’, una luchadora detrás del maquillaje

Fallece de un infarto a los 63 años esta clásica de la hostelería leonesa

Fulgencio Fernández / León
Murió Marisina. La triste frase no requería mayor explicación pero la incredulidad de lo inesperado hacía que preguntarán “¿la de La Habana?” o “¿la del Plató?”. No hacía falta porque, en León, Marisina era ella, la que había regentado estos dos conocidos locales.
Muchos comentaban aquello de que “estuve el otro día hablando con ella, como siempre” pues la muerte la traicionó durante la noche de manera fulminante. Hasta entonces Marisa había seguido acudiendo al Plató actual, a sentarse en su taburete, con esos escotes y minifaldas de vértigo a los que nunca quiso renunciar, para hablar con los clientes, con preferencia para los “de toda la vida”, para hablar de política y de sus recuerdos de ‘cuna del rojerío’ que habían sido sus pubs.
Pero detrás de los escotes y los maquillajes, de los brillos de rubia de peluquería frecuente, estaba la luchadora, la joven que se quedó viuda con dos chavales de 4 y 8 años que se puso el mundo por montera, se pintó el ojo y los sacó adelante, como dicen en los pueblos, “dándoles carrera”. Ella sabía cómo: “Con muchas horas de mostrador, aguantando mucho de quien cree que traer una minifalda significa algo más que la pongo porque me da la gana... Currando mucho, pero con el orgullo de que a Fer y Dani no les faltara de nada”.
Marisa llegó al mundo de los bares y los pubs de la mano de su marido, Fernando Alfageme, El Míster, el primer gran pincha de León que se mató regresando de trabajar en Villamañán. A Marisa le quedó una parte del Cyrano’s y dos hijos para criar. De ahí al Plató en la Calle Monasterio, “la cuna del rojerío y el periodismo de opinión, la casa de Chencho”; de ahí a La Habana en el Polígono X que volvió a ser Plató, la nostalgia.
Sin torcer la cara, con la ayuda de ser tan bueno como generoso, Tinín, el segundo padre de los chavales, el que los iba a buscar al colegio, el que ayudaba, el que ayer estaba deshecho, como Fer y Dani.
Murió Marisina. Ella. La que escondió su lucha detrás del maquillaje y una sonrisa con una copa de champán en la mano. La que estoy seguro de que si hubiera podido elegir la foto de su obituario habría elegido la misma que sale.

domingo, febrero 10, 2013

Piden a Muñoz Molina que renuncie al Premio de Literatura de Jerusalén

Piden a Muñoz Molina que renuncie al Premio de Literatura de Jerusalén

La Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (Rescop) y la Campaña
Palestina de Boicot Cultural y Académico contra Israel (Pacbi) pidieron
este 28 de enero al escritor Antonio Muñoz Molina que renuncie a recoger el
Premio de Literatura de Jerusalén, que le fue concedido el pasado 9, como
informáramos en nuestra edición 276
(http://www.letralia.com/276/0109munozmolina.htm).

El autor de Sefarad fue galardonado con esta distinción literaria bienal de
Jerusalén, por su “lenguaje universal” y su “talento para recrear los
cambios vividos por la sociedad española”, según el jurado del premio, cuya
entrega está prevista para este domingo 10 de febrero.

La Rescop había escrito días antes a Muñoz Molina para comunicarle que
había “recibido con estupor, tristeza e indignación la noticia de su viaje
a Jerusalén el próximo 10 de febrero para recibir de manos del Presidente
israelí y del alcalde de Jerusalén el Premio Jerusalén de Literatura”,
señaló esa organización en un comunicado.

Esta ONG pide al autor que “en representación de todas las personas
defensoras de la paz, los derechos humanos y la legalidad internacional que
se han adherido a la campaña de boicot, desinversión y sanciones contra
Israel (...) no legitime el sistema de ocupación, colonización y apartheid
israelí”.

La Rescop afirma en el comunicado que decenas de escritores, artistas e
intelectuales se han negado a participar en eventos culturales “que
persiguen echar una cortina de humo sobre los crímenes de Israel”.

Por su parte, la Pacbi ha elegido la vía de la carta abierta para dirigirse
a Muñoz Molina y en ella afirma que “los escritores que participan en
eventos israelíes y reciben honores del Estado israelí, lo que hacen es
ceder sus nombres a la propaganda de Estado, que no es más que un eje del
programa de Marca Israel”.

“Esta campaña”, asegura la Pacbi, “persigue hacer un lavado de imagen del
sistema de opresión contra el pueblo palestino, incluyendo la ocupación de
tierras palestinas, sus 223 asentamientos para población judía y su muro
del apartheid que anexiona más tierras palestinas en violación del derecho
internacional”.

El jurado del Premio de Literatura de Jerusalén decidió otorgarle al
escritor español la condecoración por su “extraordinaria perspectiva
personal, la emoción hacia los pobres y oprimidos, los desplazados y los
perseguidos” y su “magnífica integración de paisajes interiores y
exteriores”.

Asimismo, destacó la importancia de la “preservación de la memoria
histórica”, la “fuerte conexión con la cultura, historia y literatura
internacional” y el reflejo de los importantes cambios producidos en España
en el siglo XX que plasman sus libros.

Plinio Apuleyo Mendoza publica perfil de Gabriel García Márquez

Plinio Apuleyo Mendoza publica perfil de Gabriel García Márquez

El próximo lunes 11 de febrero será presentado en Casa Amèrica
Catalunya, en Barcelona, el libro Gabo: cartas y recuerdos.

La fascinación que causó en el escritor colombiano Gabriel García Márquez
tocar por vez primera la nieve, la incomodidad de la fama al convertirse en
un autor de éxito o los desvelos que le causó Cien años de soledad son
revelados en Gabo: cartas y recuerdos, una obra hilvanada por su paisano y
amigo íntimo Plinio Apuleyo Mendoza (Tunja, 1932).

Publicado por Ediciones B en España y Latinoamérica, el libro traza un
perfil muy humano del célebre escritor, a quien Apuleyo Mendoza conoció a
finales de la década de 1940 en un café de Bogotá siendo ambos jóvenes
aspirantes a periodistas. Gabo sólo tenía veinte años y, su amigo, cuatro o
cinco menos.

Sin embargo, sería París la ciudad en la que se forjaría su amistad, en los
años cincuenta. En la capital francesa volvieron a encontrarse para vivir
como amigos una similar aventura en buhardillas, bares y cafés del Barrio
Latino. “Nuestra amistad nació tres días después de llegar García Márquez a
París, cuando le invité a cenar y al salir del restaurante vio el Boulevard
Saint-Michel cubierto de nieve”, recuerda Apuleyo Mendoza, quien sonríe al
evocar la cara extática y fascinada del premio Nobel al ver aquel
espectáculo de sueño.

Apuleyo Mendoza evoca cómo en aquella época García Márquez, quien fue
cesado como corresponsal del diario colombiano El Espectador en París,
comenzó a pasar hambre mientras escribía El coronel no tiene quien le
escriba, aunque se negaba a aceptar dinero de los amigos.

En esos años, cuando todos los países de América Latina vivieron
dictaduras, los dos amigos decidieron viajar a la extinta Unión Soviética;
“el socialismo era un sueño”, rememora Apuleyo Mendoza, también autor de El
olor de la guayaba, una entrevista plasmada en un libro publicado en 1982 y
en el que inquirió al entonces flamante ganador del Nobel sobre su trabajo
y sus obsesiones.

En su periplo, que también les llevó a Alemania Oriental, Checoslovaquia y
Polonia, Apuleyo Mendoza y García Márquez se enfrentaron a una realidad que
les provocó un desconcierto grandísimo, regresando muy desengañados del
mundo comunista.

“Perdimos la fe, pero cuando surgió la revolución cubana la recibimos cono
algo nuevo” en el mundo comunista y en el latinoamericano, precisa Apuleyo
Mendoza, quien dirigió en París la revista Libre, catalizadora del boom de
la narrativa latinoamericana.

El primer obstáculo en su amistad la pondría, en 1971, el encarcelamiento
del poeta cubano Heberto Padilla, aunque no supuso distanciamiento alguno.
Cuando llegó el caso Padilla, dice, casi todos los escritores apoyaron una
primera carta de protesta, por el proceso contra el poeta cubano, que
contenía la firma de García Márquez y que fue incluida por decisión de
Apuleyo al no localizar al premio Nobel.

Fue García Márquez quien personalmente le aclaró que él no quería figurar
en esa misiva, por ello el propio Apuleyo anunció este hecho en París a la
agencia cubana Prensa Latina, que lo difundió. Fidel Castro pidió conocer
al escritor colombiano y hasta hoy son amigos, puntualiza.

Y es que Apuleyo Mendoza piensa que “Gabo no es amigo del comunismo, lo que
ha perdurado es una amistad profunda con Fidel”, ante quien revela ha
intercedido para liberar a escritores, el último de ellos Raúl Rivero, o
sindicalistas.

Gabo: cartas y recuerdos retrata en sus páginas el ejercicio de ambos
autores como periodistas en Caracas, Bogotá o La Habana, al tiempo que
compartían la misma devoción por la literatura.

Con la aprobación de uno de los hijos de García Márquez, Rodrigo, del que
Plinio es padrino, el autor ha incluido once cartas inéditas que el premio
Nobel le envió desde México mientras escribía Cien años de soledad. “Me
contaba sus inquietudes y le preocupaba lo que le decían sus amigos de esta
obra”, que él pensaba “podía ser una catástrofe o un gran acierto” y que
entendía como “un largo poema de la vida cotidiana”.

Intimidado García Márquez por la fama, a la que considera una visitante
inoportuna, Apuleyo Mendoza recuerda cómo los amigos del Gabo trataron de
que tras la concesión del Nobel nada cambiase en su trato.

El libro, que tuvo una edición anterior en 2002 pero sin las once misivas,
incluye una colección de fotografías y en una de ellas Gabo aparece junto a
Mario Vargas Llosa, José Donoso y sus respectivas mujeres, en Barcelona.
Precisamente en esta ciudad española se realizará este lunes 11 de febrero,
a las 20 horas, una presentación en Casa Amèrica Catalunya —con entrada
libre— a la que asistirá Apuleyo Mendoza, y que es organizada en
colaboración con el Consulado General de Colombia en Barcelona y Ediciones
B.

Una instantánea irrepetible, porque Apuleyo Mendoza —quien confiesa no
saber a ciencia cierta el estado de salud de Gabo, con quien no habla desde
hace dos años— cree que es tarde para sellar de nuevo una amistad que,
además, duda que hubiera podido “perdurar” por las diferentes posiciones
políticas de Vargas Llosa y García Márquez.

Fuente: EFE

miércoles, diciembre 05, 2012

APRENDIENDO A NAVEGAR hargobind

sobre_hargobind


(Artículo de Hargobind Singh*, filósofo, formador de más de mil profesores de Kundalini Yoga, discípulo de Yogi Bhajan y orador internacional. Reflexiones sobre la vida, nuestro rumbo con coordenadas o a la deriva, la responsabilidad individual, el perdón, el miedo y el amor…)
No sé exactamente a quién le escribo, puede que sea a ti o puede que sea a mí. Los comienzos parecen siempre difíciles y empezar a escribir no es la excepción. Mi mano vacila y mi bolígrafo no fluye con facilidad por la hoja, pero con el tiempo cuando mi mente se asienta en el ritmo conocido, la mano vuelve a fluir. Existe una conexión entre mi mano y mis pensamientos, e intuyo por qué casi nunca escribo directamente en el ordenador, sino que elijo este método algo caduco hoy en día de escribir con lápiz y papel. Es reconfortante.
Desde hace ya tres años, me considero a mí mismo un escritor. No es mucho para alguien que ahora tiene sesenta y dos. Sin embargo, creo que siempre supe que era algo que podía hacer, pero no fue hasta entonces que decidí desbloquear el flujo de ideas dentro de mí y creer en ellas. Escribir lo que me venía en cualquier momento en el que decidía sentarme y esperar, fue también una aventura y una inmersión en lo desconocido. Escribir me ha nutrido e inspirado como pocas cosas en los últimos años. Me siento vivo y auto realizado – me envuelve una sensación de hacer lo que se supone que debería estar haciendo.

Cuando me siento y me pido a mí mismo comprensión, ese sentimiento de tratar de tocar lo desconocido me acompaña nuevamente. Estamos solos, a la deriva en el vasto océano de la conciencia, tratando de alcanzar la seguridad de nuestros propios mañanas. Puede ser un sentimiento aterrador. Pero si estuvieras sentado solo en tu pequeña barca, aparentemente sin la capacidad de alcanzar seguridad, ¿qué harías? Seguramente te verías forzado a dejar tu propio pánico de lado. Luego, probablemente observarías la situación: la naturaleza y los vientos que podrían soplar a tu favor; tus propios recursos y lo que eres capaz de hacer; y con eso, desde los rincones más profundos de tu ser, te rendirías a la convicción de que, de algún modo, también sobrevivirás a esto.
Así que, ¿dónde reside mi pánico?, ¿de qué se trata?, ¿es esa duda de que yo pueda ser el capitán de mi propio barco, aquel capaz de guiar su propia vida? Al menos parte de la respuesta debe estar allí, ya que durante años he tenido la tendencia de dejar que otros creen mi presente y, en última instancia, mi futuro. Mucho, al parecer, ha sido por complacencia, permitiendo que otros dicten lo que es y lo que será mi realidad. La crisis aparece cuando esa realidad no coincide con las expectativas que tengo para mí mismo, cuando no suma a mi bienestar, no hace nada por la confianza que tengo en mí mismo y no aporta las esperanzas que persisten en la ventana de mis mañanas.
Si he de comprender mi situación actual o lo que algunos podrían incluso llamar crisis, primero debo definir cuáles son esas esperanzas no alcanzadas que todavía sigo albergando. Es todo demasiado evidente para mí, le echo la culpa a los demás mientras veo mi vida desdoblarse ante mis ojos. Existe una rabia latente hacia los demás que sé que no me favorece, y que al final me aleja de ser el dueño o responsable de mi propia vida. Es tan difícil admitir a uno mismo que fuiste sólo tú quien permitió que el curso de las cosas se convirtiera en lo que es ahora. No era tu deseo más profundo hacerlo, pero es sólo esa actitud complaciente tuya asomando de nuevo su horrible cabeza.
Mi primera tarea es extirpar esta rabia inútil que dirijo hacia los demás, y ultimadamente, hacia mí mismo. Aunque a todos nos gustaría pensar que estamos interconectados y que somos mutuamente dependientes unos de otros, qué responsabilidad puede tener alguien más por mi futuro bienestar.Ellos también tienen sus propias preocupaciones. Ellos también tienen un futuro por el que preocuparse.
¿Estoy yo tan preocupado por su futuro? La respuesta es, probablemente no. ¿Acaso no están ellos tan preocupados por lo que está por venir como lo estoy yo? Esa comprensión es de algún modo abrumadora. Cada uno de nosotros, en primer lugar, está aislado en su cápsula de supervivencia volando hacia ningún lugar en particular.
Podríamos hablar de vivir los unos por los otros, pero la realidad es muy distinta. ¿Albergo en mi interior esta idea de sobrevivir, presente en mí pero aparentemente detestada al verla en otros, en forma de ira dirigida hacia ellos? ¿O los acepto por la transformación que están intentando llevar a cabo e intento enseñarles cómo sobrevivir de mejor manera? Cualquier cosa que me saque de mi rabia interna es definitivamente el mejor camino que puedo tomar. Ante todo, me da una perspectiva diferente y quizás más iluminada, me libera de mi rabia interior y de mi auto-negación, y me permite convertir la complacencia en compasión. Es un gran paso al frente.
Comprendiendo a los demás llego a entenderme a mí mismo. Perdono a los demás y me perdono a mí mismo. Después de todo, estamos todos juntos en este pequeño bote tratando de remar en la misma dirección. Si puedo perdonar los defectos de tu carácter, tal vez seré capaz de hacer lo mismo conmigo. Ser libre contiene en sí mismo esta idea de reconciliarme y aclarar la visión de mi pasado. Defino mi pasado como todos aquellos pensamientos que he guardado tan fielmente cerca de mi pecho a lo largo de los años. Tengo la responsabilidad de cambiar hoy esos puntos de vista si anhelo cambiar mis mañanas. Es fundamental y no puede haber otro camino. Permíteme entonces liberar mi ser de culparte y así liberar mi ser de una tensión e incertidumbre innecesarias.
Si dejo ir este hábito sin sentido que tengo de encontrar el error en ti, ¿no ceso al mismo tiempo de dirigir esta corriente de patrones de comportamiento contra mí y que sólo tienden a minar mis propios esfuerzos? Practico perdonarte y en el proceso aprendo sobre el perdón. Es una acción recíproca, que obedece indiscutiblemente una ley universal. Debo beneficiarme de este principio universal ya que soy yo quien ha iniciado la acción y quien la ha liberado en su viaje a través del universo. El amor vive para siempre. Perdonar es amar. Volviendo al amor vuelvo a ser libre – libre para permitir que brille desde lo más profundo todo lo que representa lo mejor de mí, mis verdaderos sentimientos y creencias y en consecuencia, lo que anhelo para el futuro.
Quizás ahora soy capaz de decirme a mí mismo y a todos y cada unos de vosotros, estas son mis esperanzas y deseos. Para mí son muy valiosos y pienso que también hay lugar para ti en de ellos. Ahora lo que nos queda por hacer es comunicarnos.
Nos hemos convertido en una generación y en una sociedad que valora la comunicación por encima de todo. Queremos estar informados. Cada minuto de nuestra vida moderna está inundado con información. Sin embargo, es difícil escapar al hecho de que el volumen de comunicación que buscamos nos lleva sólo a entretener e informar, y al final, sólo sirve para distraernos y mantenernos en la oscuridad, aislados y temerosos.
Dejamos de buscar en nuestro interior y en cambio buscamos todo fuera de nosotros mismos, incluyendo cada idea, creencia y ultimadamente, cada convicción que acabamos creyendo que es importante para nosotros.
Pero la verdadera naturaleza de la comunicación debe ser compartir lo que he encontrado como cierto sobre mí mismo. Obviamente, también puedo hablarte sobre mis miedos del futuro, sobre lo que no me ha gustado del pasado, lo que me ha ocurrido, o lo que puedo pensar sobre otros cuando han interactuado conmigo. Todos hacemos esto, pero lo hacemos con el riesgo de no encontrar nunca esa llave secreta que nos abrirá a toda la bondad que reside en nuestro interior y, al mismo tiempo, a nuestro irrestricto potencial que permanece dormido en el mismo lugar.
Si me tomo el tiempo de pensar sobre lo que mi potencial realmente significa para mí, no será el potencial de hacer el bien ilimitadamente. Mi nuevo compromiso hacia la comunicación es entonces, decir en voz alta al universo entero, incluyéndome a mí mismo, este es quien soy, esto es lo que quiero y esta vez, definitivamente no estoy tratando de escapar de la responsabilidad de las acciones que acabaré por tomar. Creo en mi propia causa.
Entonces permito que el universo responda. Tú y yo hemos hecho nuestra parte.
Creo en mí. Siempre lo he hecho, sólo que no lo suficiente. Entonces permito que eso cambie en este preciso instante. Si mis pensamientos pueden llevarme a esta coyuntura en mi vida, el momento de hacerlo está aquí.
Mi esperanza es poder mantener el amor – sagrado para mi corazón – para permitir que sea mi regalo diario a los demás y lo único que me nutra guiándome hacia la luz y la plenitud de la vida. Mi deseo no es sólo ser el capitán de mi propio barco, sino también poder llevar a otros a salvo a los puertos de su propia comprensión. Cuidar de los demás se ha vuelto parte fundamental de quien soy. Necesaria e inequívocamente me enriquece.
También guardo la esperanza de que de algún modo pueda liberarme de esos miedos, aquellos que me mantienen encadenado a sentimientos negativos de ser el agraviado, o encontrar el fallo en la forma en que actúan los demás, y la resultante frustración y rabia que esos sentimientos producen en mí. Inevitablemente niegan la verdadera esencia de quien soy, dejando en su lugaralgún tipo de versión falsa de mí, contento de vivir en alguna realidad fantaseada y alterada. Mis miedos son ésos, aquellos que aún no he podido enfrentar y encarar en mi pasado. Si no lo hago, será imposible aceptar y resolver mi pasado y, en consecuencia, avanzar. Continuaré siendo un esclavo de todo lo que ha pasado antes y hay poca esperanza de que se de lugar al aprendizaje.
Sin embargo, estoy comprometido a aprender. Es el eterno faro en mi arsenal de principios, aquellos que me han mantenido en pie todos estos años. Por lo tanto, mi compromiso fundamental es aprender. Es la promesa que me hago a mí mismo una y otra vez. Dentro de ella están salvaguardados todos los tesoros que toco suavemente, disfrutando de que algún día pueda mantenerlos firmemente. Esto condiciona todo lo que elijo hacer hoy. Me enseña a comprender, expandiendo mi visión en el proceso. Fomenta mi creatividad y fortalece mi propósito de actuar en consecuencia cada momento del día. Aprender elimina la ignorancia de mi mente consciente y me libera. Ahora puedo navegar rápidamente con el viento detrás, sin trabas y libre de alcanzar esa parte de mí que me espera.
Hargobind Singh

miércoles, septiembre 05, 2012

Apoiando ao Ateneo Ferrolán

“Si vives lo suficiente, te pasa de todo” ALFREDO VIDAL

“Si vives lo suficiente, te pasa de todo”

“Si vives lo suficiente, te pasa de todo”

Alfredo Vidal ha sido protagonista fundamental en la historia de la música leonesa

Alfredo Vidal durante una actuación en la última edición del Villamajazz. RAFA SANTOS
L. Castellanos/ León
Alfredo Vidal no le gusta nada que el foco le dé en la cara y le destaque demasiado. Le encanta el rincón y en él se refugia siempre. Huye de cualquier etiqueta y a estas alturas de su vida, ya sexagenario, se emplea a fondo en el arte del quite a la presunción y la vanidad. “Me la vas a liar”, contesta con su retranca habitual al requerimiento del periodista. No quiere más luces que las justas y las necesarias y seguir en lo suyo con la calma de siempre, sin acelerones. El Villamajazz, el festival de jazz y swing de Villamañán, le rinde tributo este fin de semana. El dictará la conferencia inaugural este viernes —“prefiero que los colegas se acuerden de uno que los de Hacienda, que ya lo hacen bastante...”, señala con esa ironía tan propia de su carácter, que se alumbró en tierras bercianas y luego ha ido oreándose en numerosos paisajes— y ya el domingo se aupará al escenario, donde se desenvuelve con especial soltura, al frente de su actual proyecto, Los Gatos Swing, grupo de vocación abierta y exquisito sonido que ahonda en sonidos de raíz manouche y se deja mecer por aires franceses.

En tiempos donde todo se vende y se ampara la mediocridad en celofán de color y pirotecnia variada, la dilatada trayectoria personal y creativa de Alfredo Vidal sobresale precisamente por el carácter discreto en el que se ha desenvuelto. Son numerosos los méritos y las referencias que la articulan, pero el músico leonés los ha vivido desde la proximidad, sin amplificaciones que los desvirtuaran y sordo a cualquier alharaca. El ha sido pieza fundamental en la historia de la música leonesa, con contribuciones decisivas en el terreno del jazz sobre todo (sin olvidar su labor en el mundo de la fusión, el folk o la música étnica, entre otras aportaciones), viviendo su oficio bajo el dominio del silencio y el sosiego. Porque a Alfredo Vidal no le va mucho el grito desmesurado o el ‘yo estoy aquí’ macarra sino el trabajo minucioso y paciente del artista detallista y constante sumido en una carrera de fondo que prosigue sin fin.

La cultura leonesa le debe mucho, aunque sus comisionados oficiales siguen ciegos ante tanto logro como Alfredo Vidal ha ido atesorando. Probablemente por pertenecer a lo que él mismo denomina ‘la cultura de los aledaños de la cultura en C mayúscula” (el sarcasmo que no falte...). Quizás por carecer del conocimiento suficiente para valorar empresas creativas de la entidad de Almacén de Caramelos, el primer gran grupo de jazz de León que desplegó su acción a finales de los 70 y principios de los 80 — “no sé si fue un grupo importante pero sí soy consciente de que todos nosotros dimos el paso de hacer jazz a nuestra manera, desde la más supina ignorancia pero aprendiendo sobre la marcha y con ganas de hacer esa música”—, la variedad de bandas en la que se ha ido manejando a lo largo de las últimas décadas para insistir en una idea nómada y mestiza de la música y necesitada del riesgo para singularizarse (ahí están sus trabajos jazzísticos y de música improvisada, como Colectivo 1, la primera experiencia de jazz que hubo en León, El Combo de Sara, Ndong, Yayabo, Los Tachindas o Los Majataba Hermanos; aquel espectáculo audiovisual llamado Musulmanía que ponía en contacto a diferentes culturas; el abrazo que propinó a la música latina a través de Cohíba; o, entre otras cosas, la colaboración que sostuvo con la cantante sahariana Aziza Brahim), su labor en los principios de Teatro Corsario (de la que surgió una curiosa banda, la Orquesta Polar) o los estrechos vínculos que mantiene actualmente con poetas como Juan Carlos Valle o Guillermo Fernández. “Si vives lo suficiente te acaba pasando de todo”, indica Alfredo Vidal a propósito de una biografía tan abundante en datos y detalles y sometida sin disimulo al compromiso con su tiempo y la realidad social.

Alfredo Rodríguez Vidal es hijo de berciano y maragata. Nació en Toral de los Vados y luego pasó parte de su infancia en una venta de caminos, a escasa distancia de Astorga. Posteriormente, la aventura de su vida le citó en numerosos rincones que se agitaban convulsos por el efecto de la historia reciente de este país: en Valencia (ciudad a la que acudió para estudiar Bellas Artes pero que abandonó por una puñalada que el destino propinó a su entorno familiar), en León, por supuesto, donde quedó definitivamente aposentado (en su juventud trabajó como diseñador de Diario de León en uno de sus primeros oficios, tiempo que coincidió con la muerte de Franco), en Tenerife (donde también maquetó el Diario de Avisos hasta que un lance sindical le devolvió a casa y llegó a tocar con un grupo autóctono de música latina, Chácara, cuyo repertorio se revestía de la carga política que exigía la época)... Lo de peregrinar le viene de sangre: su padre fue ferroviario; su abuelo carretero. “Algo se me habrá pegado”. Se ha entrelazado a diferentes movimientos sociales (es uno de los ‘históricos’ del CCAN) para denunciar el abuso y condenar cualquier forma de totalitarismo. Ha ejercido como maestro... Ha vivido con indiscutible vehemencia y sin dejar una gota en el vaso, apurando cada momento y estrujando toda forma de libertad.

Y ha tocado la guitarra. Mucho. Siempre. Fue miembro de Asfalto (”los Asfalto leoneses”, concreta) y también de Barrio Húmedo, afamado grupo leonés que fue bandera de la música folk en la provincia a comienzos de los 70. Pero sobre todo ha sido en León un trashumante vocacional al que la música le ha desvelado numerosos caminos. “La gente siempre me dice: en qué música no te has metido. Yo les respondo en broma: es que siempre tocó la misma escala. En una ciudad tan pequeña como León ocurren milagros de vez en cuando que vienen propiciados en numerosas ocasiones por situaciones penosas, como que tengan que venir aquí inmigrantes por las condiciones tan difíciles que tienen en su país de origen. El músico, a mi modo de ver, es mitad persona y mitad personaje. A veces cambio de personaje. Cuando veo que una cosa es interesante, cuando encuentro músicas que tienen una verdad y una raíz, intento hacerlas mías o por lo menos entrar en ellas. Dicen que la curiosidad mató al gato y mi padre también decía que el que es aprendiz de todo es maestro de nada. No obstante, yo me quedo con la figura del aprendiz de todo. Siempre se aprenden cosas”. Y efectivamente, Alfredo Vidal ha andado enredado en numerosas aventuras en complicidad con músicos procedentes de otras tierras, “la mayoría de estas experiencias nacen y desaparecen rápidamente por la condición que tienen esos que sí son trashumantes, que hoy están aquí, pero mañana ya no. Mientras están, trabajo con ellos y también con los casa”.
El músico leonés lo confiesa abiertamente: “Sí, soy un poco trashumante. Mi ideal era haberme movido mucho y me ha pasado como a Tartarín de Tarascón, que me he quedado aquí viviendo los viajes de otros, pero yo desde aquí también he emprendido mis propios viajes musicales”.

miércoles, agosto 29, 2012

A Historia é noticia: O Home sen Paz

A Historia é noticia: O Home sen Paz

Quinta-feira, 6 de Janeiro de 2011

O Home sen Paz

Simón Vázquez e David Formoso estrean en Camelle un documental que dignifica a Man e reivindica a súa obra dende unha perspectiva global

VANESA OLIVEIRA . SANTIAGO
 FOTO: AXENCIAS
Oito anos despois do seu pasamento, Manfred Gnädinger segue a ser un crebacabezas incomprendido. Para botar algo de luz sobre a súa vida de anacoreta e a opinión que os veciños e os expertos en arte teñen da súa obra, Simón Vázquez e David Formoso rodaron o documental Man, home sen paz, que se proxectou onte na Casa da Cultura de Camelle e que volverá exhibirse o próximo día 8, ás 19:39 horas.

"A película racha coa imaxe que tiña de raro, tolo e excéntrico, descubrindo que detrás do seu radical xeito de vida, estaba un home atormentado, que buscaba o seu lugar vital na arte", comentan os autores. Amigos, veciños, expertos en arte como Juan Creus, Antón Castro, Antón Sobral e Carmen Hermo e o propio Man teñen voz neste documental que achega novos datos grazas ao material -sobre todo, escritos e fotografías- descuberto na humilde casa de Man en Camelle, a onde chegou en 1961.
Simón Vázquez, o director da cinta, entrou en contacto coa figura do anacoreta hai dous anos cando recibiu o encargo de facer unha curta sobre o sexto aniversario do seu pasamento. "Decateime que o contorno de Man estaba cheo de grandes tópicos. Entón, puiden acceder aos documentos que apareceran na súa casa, en especial, un manuscrito de aforismos acompañado de ilustracións, un proxecto de libro de Man. Os aforismos, de forma illada, non tiñan sentido. Foi aí cando me decatei que facía falta un documental que dignificara a súa figura e que o analizase dende unha perspectiva global", explica Simón Vázquez.
Aínda que o máis coñecido da súa obra son as esculturas de pedra que o Prestige tinguiu de chapapote, para o director da cinta o "verdadeiro traballo" de Man está nas fotos e nos textos que tan celosamente gardou na súa casa. Durante os 41 anos que pasou en Camelle, Man loitou por "conciliar Natureza e progreso". Foi, en palabras de Simón, "un neno atormentado que buscaba algo que non daba atopado e por iso decidiu marchar de Alemaña e vivir afastado do mundo".
Porén, o seu illamento non era tal. Ben é certo que o seu carácter introvertido e a falta de comunicación co pobo, provocaba nos veciños certos receos e "incomprensión" cara á súa estraña forma de vida pero Man sabía do que acontecía en Camelle e no mundo. "Estaba ao día: lía prensa e mesmo lle escribía cartas ao ministro do Interior alemán. Un dos seus principais dramas foi a construción do dique de abrigo, que lle destruíu parte do seu espazo artístico", apunta o director da cinta. O outro, a marea negra do Prestige, que o colleu con 67 anos e sumiuno nunha profunda depresión que o levaría á morte o 28 de decembro de 2002.
Precisamente un dos debates que se aborda no filme é o de que Man era ou non un verdadeiro artista. Para o realizador non hai dúbida. "Era un artista total, ao que non é posible pórlle unha etiqueta como escultor, fotógrafo ou pintor. Era unha persoa única que viviu e tivo un estilo propio. Estaba ao día nos movementos artísticos da época. Falta moito por analizar da súa obra, e sobre todo, falta ter unha visión global", comenta Simón. De feito, Man foi o primeiro en introducir en Galicia a revolución estética dos cincuenta e principios dos sesenta. Segundo David Formoso, Man estaba conectado con "movementos artísticos como o Land Art, a Arte Povera ou o Environment Art, nos que bebía a súa inspiración".
Ao ver do guionista, era un home "radical", cunha imaxe peculiar -vestía en taparrabos, ía sempre descalzo, alimentábase só de froitos e verduras- e que pretendía vivir "renunciando aos bens materiais". Con todo, o único ao que non renunciou nunca foi á arte, esculpindo as rochas que rodeaban a súa casa, deseñando unha casa con perspectiva arquitectónica, pintando círculos nas fachadas das casas para dotala de pel, ou facendo fotografías.

Sen noticias dos cadros que enviou a Xenebra e Alemaña
As gravacións do propio Man conseguírona a través de cintas VHS duns turistas que falaron co anacoreta, e de imaxes da Escola de Imaxe e Son da Coruña ou algúns fragmentos grabados polo propio Man. Do mesmo xeito, o que os limitou á hora de botar man dos seus documentos é que "o 80 por cento estaban escritos en alemán, reescribía sobre outros textos e cunha letra moi miudiña", indica David Formoso. Ademais de se teren predido algunhas gravacións, tamén se descoñece onde se atopan os cadros que fixo nos primeiros dez anos que estivo en Camelle, "que mandou a museos de Xenebra e Alemaña pero dos que non hai noticias", engade o guionista.
O documental, realizado pola produtora Infernos TV, foi proxectado este ano no Festival Internacional de Cine de Ourense e agora está pendente da súa estrea na TVG.

SEN PROTECCIÓN PÚBLICA

"O dramático é que o seu museo está cada vez máis deteriorado"
Os documentos atopados na casa de Man están a ser xestionados pola Fundación que leva o seu nome. "O máis dramático é que o seu museo está cada vez máis deteriorado e a burocracia impide tomar medidas para protexelo. Para nós non é un museo senón un taller no que Man esculpía as súas macroesculturas", indica o director do documental.
De feito, a súa obra vaise borrando pouco a pouco pola acción do mar. Hai pouco máis dun mes, a acción do último temporal que azoutou a Costa da Morte volveu deteriorar o seu museo. "Malia deixar á Administración Central 121.000 euros para coidalo, ningún goberno, nin central nin autonómico, se preocupou por un espazo artístico que nos meses de xullo e agosto visitan mais de seis mil persoas", denuncian os autores da cinta. "Polas súas obras cobraba o que el chamaba o prezo da dignidade e ese diñeiro mandábao ao Terceiro Mundo. Non lle importaban os cartos senón a posibilidade de envialos para axudar os máis pobres", explica David Formoso.
Unha figura obsesionada coas pedras, as figuras redondeadas, a reciclaxe de materias, o que o afastou dos seus veciños que se debatían entre admiralo pola súa arte total ou odiar o seu illamento. 

el ángel caído - Man de Camelle

el ángel caído - Man de Camelle

Man de Camelle - Manfred Gnädinger
En 1985, el periódico Antena Semanal difundía la siguiente noticia:

"En el duro litoral coruñés, en plena Costa de la Muerte, se encuentra el pequeño puerto de Camelle. Algo menos de dos mil almas y una economía basada en la pesca y el marisco. Cosa corriente en Galicia. Pero Camelle tiene algo más: Man -hombre-, un alemán que, afincado allí hace 22 años, encontró su paraíso perdido entre la fuerza salvaje de las olas y la maleable roca marina.
Solitario y tal vez lúcido, ha creado en Camelle un museo de arte vivo".
 
Fotografías: Enrique Macía López
El 12 de marzo de 2006, el periódico La Voz de Galicia, publicaba un artículo de Manuel Sánchez Dalama, en el que se decía:

"A Manfred Gnädinger le hallaron cuando ya habían transcurrido varios días de su solitaria muerte. No se le practicó la autopsia. ¿Para qué, si todos sabían que el hombre padecía de la circulación y en las últimas semanas sufría una aguda depresión? De habérsele hecho la autopsia tal vez los patólogos hubieran hallado en sus pulmones demasiadas evidencias del chapapote que durante más de un mes se vio obligado a respirar, cercado en su caseta por el letal petróleo del Prestige; los que, mascarilla por medio, respiraron durante algunas horas al día el insoportable olor del chapapote saben bien a lo que me refiero.
La muerte por intoxicación paulatina y evitable es algo demasiado prosaico; más poético resulta divulgar la idea de que Manfred falleció de tristeza, con lo que la responsabilidad de su muerte recae sobre sí mismo y, además, éste es el tipo de sufrimiento que se espera en un artista genuino."

Fotografía: José Manuel Casal
En el otoño de 2006 ha iniciado su andadura la Iniciativa Man de Camelle, a quienes hemos realizado las siguientes preguntas:

¿Cuándo aparece Iniciativa Man de Camelle?
La inciativa surge luego de casi cuatro años viendo cómo el legado de este hombre se destruye conscientemente en su propio pueblo, mientras fuera crece la expectación por su figura: en 2004 el cineasta francés Noel Namëre hizo un documental sobre su vida y el Prestige, este documental se emitió en la tv publica francesa pero en España no ha logrado entrada; 28 pintores de Baleares editaron un libro en común, dedicado a Man, que nadie ha visto por acá; 34 pintores reconocidos subastaron obras personales para destinar lo recaudado a su museo, y tampoco se ha visto nada; Joan Isaac, el cantautor catalán, le compuso una canción que en enero de este año grabó junto con Ana Belén; idem otros grupos musicales como Banda Inaudita; la pintora burgalesa Rosa Palacios pintó una serie de cuadros en su memoria; la libreta de Miguel de Lira aún hoy sigue cosechando apoyos en Internet; esta semana sale al público en Galicia un libro "A pegada de Man" (editorial Xerais), escrito por el poeta Xoan Abeleira; en octubre la tv alemana filmará un documental sobre su vida y obra en la Costa da Morte; y algún otro etc. andará por ahí.
Mientras esto ocurre el museo de Man está cada día más abandonado, su obra pictórica y escrita se deteriora, su propio dinero (120.000 €) está punto (si no lo ha sido ya) de ser requisado por Hacienda; y algún otro etc., todo fruto de las indefiniciones administrativas.
"Nadie es profeta en su tierra", pero esto es demasiado, y a algunos nos ha parecido que algo debe hacerse y de la forma en que Man lo haría.

¿Cuántas firmas esperáis recoger? ¿Cuántas hacen falta?
La recogida de firmas se está haciendo según lo establecido en la Ley 4/2001, reguladora del derecho de petición. Pueden ser cinco firmas o cinco mil, eso lo dirá la gente (ésta no es la "ley de inciativa legislativa popular", que exige 15 mil firmas) pero la administración debe responder a la petición en un plazo de tres meses.
Se trata de intentar que la máxima autoridad de la Comunidad actúe y, tal vez, se haga justicia.
Utilizar los mecanismos que nos brinda el estado de derecho para que se rectifiquen las barbaridades.

¿Qué representa para vosotros la figura de Man después de estos años?
Ecologista, humanista, artista: integral y radical, hasta las últimas consecuencias. Un "bicho raro" en esta sociedad de consumo donde el dinero y la vanidad son rey y reina; un "pepito grillo" susurrando verdades elementales en la conciencia de cada uno de nosotros; un mártir, suicidado por la ambición y el lucro ... en ocasiones podía ser alguien difícil de tratar, pero en él vivían la inocencia y el amor por todo lo vivo.
No era Cristo ni mucho menos, pero merece que se respete su pequeña aportación, su llamada de alerta, a la conciencia colectiva.

La dirección de correo de Iniciativa Man de Camelle es: mandecamelle@yahoo.es

La hoja de firmas de Iniciativa Man de Camelle, dirigida a la Xunta de Galicia.
Y las instrucciones para la recogida de firmas.

Interior del refugio


Alrededores del museo
Documentos:

Carta manuscrita de Manfred del 28 de enero de 1985.
Carta manuscrita de Manfred del 13 de noviembre de 1989.

Finalmente queremos haceros partícipes de una magnífica y emocionante canción compuesta por el cantante catalán Joan Isaac, homenaje a Manfred.

Podéis escucharla:

 


La letra de esta canción en catalán:

Manfred
Novembre obria els seus braços
i tu nu, com cada matí,
cercaves per entre les roques
el rastre del teu paradís.

On són els ocells d'ales blanques,
on és la salvatge remor,
on és la memòria marina
de escuma i elisi del nord.

I mut contemplant la tragèdia
recordes quan vares fugir
d'aquella Alemania boirosa
on res no tenia sentit.

Però Manfred què li han fet al mar?
que l'aigua s'ha tenyit de mort,
que arriben a la platja onades de vergonya
que ho embruitexen tot.

Pero Manfred que li han fet al mar?
que t'han atravessat el cor
amb llances de misèria
l'atlàntica bellesa que ho inundava tot.

Novembre obria els seus braços
i tu nu, com cada matí,
cercaves per entre les roques
el rastre del teu paradís.

Però qui ha estat capaç de robar-te
un somni de mar infinit,
la vida banyant-se a la platja
i el crit abissal dels dofins.

I diuen les bruixes marines
que et veuen badar pels esculls,
una ombra en tenebres, vestit de nuesa
i mar de tristesa al teus ulls.

Joan Isaac

Y la misma canción en castellano:

Manfred
Noviembre abría sus brazos
y tú desnudo como cada mañana,
buscabas entre las rocas,
el rastro de tu paraíso.

¿Dónde están los pájaros de alas blancas?
¿Dónde el salvaje rumor...?
¿Dónde la memoria marina...
de espuma y alisios del norte?

Y mudo, contemplando la tragedia,
recuerdas cuando decides huir
de aquella Alemania brumosa,
donde tú no tenías sentido...

Pero Manfred, ¿qué le han hecho al mar...?
Que el agua se ha teñido de muerte,
que llegan a la playa olas de vergüenza
que lo embrutecen todo...

Pero Manfred, ¿qué le han hecho al mar...?
Que te han arrancado del corazón,
Con lanzas de miseria, la atlántica belleza,
que lo inundaba todo.

Noviembre abría sus brazos
y tú desnudo como cada mañana,
buscabas entre las rocas,
el rastro de tu paraíso.

Pero quién ha sido capaz de robarte
un sueño de mar infinito,
la vida bañándose en la playa
y el grito abisal de los delfines.

Y dicen las brujas marinas
que te ven vagar por los arrecifes.
Una sombra entre tinieblas. Vestido de desnudez,
y mares de tristeza en tus ojos

Joan Isaac
(Traducción: José Manuel García Gil)


El festival de Cine de Ourense rompe con la imagen excéntrica de Man

Un documental descubre el hombre atormentado «que buscaba o seu lugar vital na arte»
CARBALLO/LA VOZ.
 
9/10/2010
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Los asistentes al Festival de Cine de Ourense, que se clausura hoy, fueron testigos del estreno del documental Manfred, o home sen paz , un trabajo dirigido por Simón Vázquez, que se encargó de abrir el ciclo de proyecciones y que resalta la cara artística de Manfred Gnädinger, el alemán de Camelle. La película, según explicó su creador, «racha coa imaxe que tiña de raro, tolo e excéntrico, descubrindo que detrás do seu radical xeito de vida estaba un home atormentado, que buscaba o seu lugar vital na arte, da que queda a súa testemuña no espazo artístico que el denominaba museo, así como en numerosos cadros espallados por Europa».
El documental, que ayer fue proyectado de nuevo, recuerda que Man fue el primer introductor en Galicia de la revolución estética de finales de los cincuenta y principios de los sesenta que dio lugar a movimientos como el land art, arte povera y environment art, «nos que bebía a súa inspiración».
La cinta pone de manifiesto, además, que para entender la figura de Man como artista no basta con observar su obra, sino que detrás hay un pensamiento, una filosofía, «unha maneira de vivir». Manfred, o home sen paz narra todo lo que ocurrió en la vida del alemán desde 1961, año en el que decidió instalarse en Camelle. «Neste recuncho da Costa da Morte creou unha interrelación co medio, coa natureza e logrou un auténtico refuxio, un mundo propio onde desenvolver a súa arte», explican los guionistas, Simón Vázquez y David Formoso.